La invisibilidad no es otra cosa que inasimilación visual, es la semántica de lo que aún no aprendimos a ver. Lo invisible siempre está ahí, sólo que todavía no entendimos cómo advertirlo. 
Hace 88 años, Paul Klee escribió: “Hoy, la relatividad de lo visible se ha convertido en una evidencia, y estamos de acuerdo en no ver en ello más que un simple ejemplo particular dentro de la totalidad del universo”. Es parte del mismo texto que comienza “el arte no reproduce lo visible; hace visible”.
En su última edición, el diario Clarín publica una nota de Le Monde Diplomatique sobre el uso de la realidad virtual en tratamientos de pacientes fóbicos. Ensayos de visualidad terapéutica en entornos digitales.
“Un cuarto pequeño pintado de negro, atravesado por dos barras blancas. En el centro, un aro. El paciente, que se deslizó en el círculo, lleva puesto un casco con pantalla integrada a la altura de los ojos, del que salen dos antenas, sensores que detectan los movimientos de su cabeza. Lentamente, con el mouse de la computadora en la mano, camina por una ciudad virtual. 
(…)En el exterior de la habitación, frente a su computadora, la psicóloga le sugiere que se ponga en el medio de la calle. Ella ve lo que ve su paciente, puede oírlo, hablarle, vigilar sus constantes psicológicas. ¿Cómo se siente? ¿Puede evaluar su nivel de ansiedad en una escala de 0 a 10? (…) ¿Ciencia ficción? No, una consulta real en el hospital parisino de Pitié-Salpêtrière, en el servicio del profesor Roland Jouvent, psiquiatra, que dirige también un laboratorio en el CNRS (Centro Nacional de Investigaciones Científicas), el "centro emoción". Gracias a la realidad virtual, esa representación informática del mundo en tres dimensiones en la que el hombre es sumergido con la posibilidad de interactuar, el profesor Jouvent evalúa y trata a pacientes fóbicos. Los que tienen miedo de caminar, especialmente, ya sea porque sufren de afecciones neurológicas, de enfermedades psiquiátricas o simplemente son ancianos y ya se han caído.”
La virtualidad no reproduce lo invisible: lo inventa. Vemos sólo lo que aprendimos a ver.
Existe, por cierto, un tipo de invisibilidad por postergación. Nos pasa con muchos soportes: sólo los advertimos cuando nuestro vínculo con ellos (hacía ellos) conquista un nuevo inconveniente. Lorena Betta cita en su blog un comentario de Hernán Casciari que atraviesa esta cuestión:
“…Desde hace un cuarto de siglo vengo utilizando (para escribir mis cuentos y mis crónicas) las diversas herramientas de escritura que me proponen los tiempos: lápiz, cuaderno; tiza, pizarrón; bolígrafo, carpeta; máquina de escribir, folio A4; máquina de escribir eléctrica, folio carta; ordenador 286, wordperfect 5.0, formulario contínuo, impresora de chorro. Etcétera. Nunca, en todo ese tiempo, a nadie se le ocurrió bautizarme cuadernero, ni pizarronero, ni carpetero, ni olivetero, ni wordperfectero, ni impresor de chorretero. El siglo veinte era maravilloso: no importaba dónde escribieras, ni en qué soporte; siempre serías un escritor…”
Semiótica del contexto: ¿de qué forma (con qué forma) nos define el sitio que nos exhibe?
Si nos abstraemos por un segundo de su disponibilidad ¿cuánto cambia la lectura de este texto si en vez de ser un posteo es un manuscrito en un cuaderno o está impreso en una revista? Dice la anécdota que luego de leer un cuento de Fogwill como jurado de un concurso, Borges señaló “cómo sabe este señor de marcas de cigarrillos y automóviles”. Nos preguntamos: cuando el tiempo convierta por completo en desconocidos los nombres de esas marcas ¿en cuánto habrá cambiado la eficacia del relato?
Sesenta y tantos años más tarde que Klee, Nicolas Bourriaud escribió: “Una posibilidad que denominó los años noventa, consistió en una encuesta sobre el contexto general de la exposición: su estructura institucional, las características socioeconómicas en las que se inscribe, sus actores. Este método exige la mayor delicadeza: aunque esos estudios del contexto tienen el método de hacernos recordar que el hecho artístico no cae del cielo en un espacio libre de ideología, es sin embargo necesario insertar la encuesta en una perspectiva que supere la sociología divertida. 
No basta, efectivamente, con explorar mecánicamente las características sociales de un lugar donde se expone (el centro de exposiciones, la ciudad, la región, el país) para revelar algo.”
La virtualidad jamás fue un territorio neutro. En esto no se diferencia del mundo físico: hacer visible implica ideologizar. Es una pregunta que nos asalta una y otra vez: ¿podríamos desmetaforizar o remetaforizar la web sin caer en un gesto retro? Los fóbicos lo advierten antes que nadie: toda máquina o plataforma entraña una metáfora de uso. Y también otra forma de nombrar al tiempo. La virtualidad está tan fechada como un cuadro de Piero della Francesca. 
Mientras que Sebald intenta reconstruir las condiciones de percepción de una época que concluye, hurgar ahí donde el contexto se reformula, José Luis Brea celebra la llegada de la Cultura_RAM: “La energía simbólica que moviliza la cultura está empezando a dejar de tener un carácter primordialmente rememorante, recuperador, para derivarse a una dirección productiva, relacional”.
Una de las mayores debilidades de ciertas políticas tecnoculturales se manifiesta, como señaló Casciari, en la invisibilidad del contenido y la exagerada visibilidad de las plataformas. ¿Vivimos en una época salvajemente maniqueísta? El código fuente no suplanta: sólo conecta.
Kamishibai
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"Los espectáculos tienen público de todas las edades aunque la convocatoria
infantil resulta determinante. "Deseamos alternar las funciones en espacios
c...
Hace 1 día


43 apostillas:
Hola Rafael,
Entre no sé que funcionamiento de mi memoria y algunas historias que mamá me contaba sobre James Bond, me armé otra cronología donde Roger Moore era anterior a Sean Connery...no sé que inversiones hice, pero bueno, ahora que me lo decís se hacen visibles. Es así, todo empezó con el Dr No del insuperable Bond de Connery.
Hablando de cine, después de leer este posteo, hice el click con Lev Manovich y Michel Serrés (venía leyendo "El Cine, el arte del Index" de Manovich, en un largo viaje de Cap a gran bs as)
Me parece buenísimo tu posteo y el cierre. Y si, creo que hay algo de maniqueísmo hoy, de desequilibrios entre visibilidades e invisibilidades. ¿Será que el dualismo cuerpo-alma, forma-contenido, etc, (con data "visible" del medioevo) sigue funcionando aún hoy, aunque metamorfoseado? Tiene fecha de elaboración, pero no sé si tendrá fecha de vencimiento.
M. Serrés y Michel Alberganti en un entrevista en Le Monde que, creo linkeaste en el Cippodromon hace un tiempo, decían:
"Las nuevas tecnologías son demasiado antiguas en sus objetivos y demasiado novedosas en sus realizaciones (...)"
"(...)Tomemos el caso de Madame Bovary quien se aburre en Normandía mientras su marido está ocupado visitando pacientes en el campo. La mayor parte del tiempo ella hace el amor más en la imaginación que en la realidad. Es completamente virtual. Madame Bovary es la novela de lo virtual. Yo también estoy en lo virtual cuando leo Madame Bovary o cualquier otro libro. Entonces, si bien la palabra “virtual” fue creada por las nuevas tecnologías, nació con Aristóteles. La modernidad del término es sólo aparente (...)"
"(...) En los años 1960 los filósofos se escandalizaron cuando dije que Hermes remplazaría a Prometeo. Es decir, que la sociedad de la comunicación remplazaría a la sociedad de la producción (...)"
Hermes el dios del comercio, del intercambio, de la conexión; como dice Brea lo relacional, como decís vos el código fuente no suplanta (no es valor de producto en sí), sólo conecta.
Creo que estamos en momentos de transición ( no sé cuanto podrá extenderse ). Los tiempos, las percepciones que tenemos de ellos y de los espacios varían constantemente. Lo importante por ahí es "no perder de vista" aquello que las "tecnologías visibles" hacen visible, sólo se trata de mediadoras que barnizan con sustancias más perceptibles aquello que estaba teñido de imperceptibilidad.
Manovich en el artículo que te comentaba, incluído en "Arte y Medios Audiovisuales: Un estado de situación II. Las Prácticas Mediáticas Predigitales y Postanalógicas" - MEACVAD_08:
"Incluso para Andrei Tarkovski, pintor del cine por excelencia, la identidad del film reside en su habilidad para grabar la realidad. En una discusión pública que tuvo lugar en Moscú durante la década de los 70' se le preguntó si estaba interesado en rodar films abstractos. Respondió que tal cosa no podía ser llevada a cabo. El gesto más básico del cine es abrir el obturador y comenzar a rodar, grabando todo lo que ocurra ante el objetivo. Así pues Tarkovsky consideraba imposible el cine abstracto. Pero, ¿qué sucede con la identidad indexical del cine si actualmente es posible generar en su totalidad escenas fotorrealistas con un ordenador empleando animación 3-D; modificar fotogramas individuales o escenas completas con la ayuda de un programa de diseño; cortar, pegar, alargar y unir imágenes fílmicas digitalizadas a algo que, a pesar de no haber sido nunca filmado, tiene una perfecta credibilidad fotográfica? (...) La construcción manual de imágenes en el cine digital representa una vuelta a las prácticas precinemáticas del S XIX, cuando las imágenes eran diseñadas y animadas manualmente. (...) Cuando el cine se adentra en la era digital (...) no puede por más tiempo diferenciarse da la animación. Ya no será una tecnología mediática indexical sino, más bien, un subgénero de la pintura (...)"
"(...)Una vez que el cine se hubo estabilizado como tecnología, cortó todas las referencias con los artificios de sus orígenes. Todo aquello que caracterizaba las películas en movimiento antes de la llegada del S XX -la construcción manual de imágenes, las acciones loop, la naturaleza discreta del espacio y del movimiento- fue delegado al pariente bastardo del cine, a su complemento, a su sombra: la animación"
Disculpas si me fui mucho en algo muy específico (en el lenguaje cinematográfico) cuando en tu posteo hacés un muy interesante paneo general sobre visibilidades e invisibilidades. Es que me pareció esto de Manovich, un buen ejemplo de una mirada que no se detiene en la plataforma, no es ensalzamiento del soft cine en sí, sino lo que al menos a mi me parece interesante de la propuesta, es como las nuevas tecnologías digitales vuelven a hacer visible al pariente bastardo del cine, a la animación, a su modo de producción de imagen del movimiento. La virtualidad digital redescubriendo la virtualidad cinematográfica, retomando una vía de prestigio dudoso, ante el embanderamiento del verosímil y el referente real (aún en el género ficción). Quebrando la aparentemente ineludible asociación cine-grabación-huella-de-referente-real. Como dice Manovich "recordemos la definición que Jean Luc Godard hizo del cine como : "24 verdaderas imágenes por segundo".
Siento que tu posteo tiene mucho de conexión con todo esto. Vengo también yo muy conectada a todo esto. Me invitaron a participar en un grupo de investigación sobre cine, el proyecto se titula "Fronteras del cine. Intersecciones del lenguaje, el dispositivo y la teoría"
Es muy bueno para mi encontrar aquí toda una red de pensamientos, palabras, gestos, emociones, linkeos que se hacen visibles más allá de las plataformas, indagando de otras maneras los transitados territorios de la virtualidad.
Sin dudas el Cippodromo y el Cippodromon son desde ya, (y hace un tiempo), para mis incursiones en las "virtualidades" del cine (entre otras), materiales, diálogos y recursos infaltables.
Gracias por eso.
Besos
El codigo fuente (los programadores)reemplazan a los antiguos alquimistas de la Edad Media y, un poco más acá, al tipo que manejaba la offset o nos fotocopiaba (mimeografiaba) los originales de nuestras fogwilleanas creaciones.
Todos queremos ser Fogwill: es una marca identitaria que todos podamos reconocernos por nuestras prácticas: dime que usas...
Algunos ensayistas se adelantan a su tiempo, a van un paso más allá. Lo de Borriaud es actual, bien del presente, pero a la vez disloca, disfraza lo que creemos saber.
Hay una literatura mechada, como la de Fogwill. Textos absolutamente presos de su tiempo, y ya no solo por las marcas de productos que aparezcan sino por la estetica y el estilo.
Acaso Rayuela no viaja hacia la invisivilidad?
Hablando de invisibilidades, el otro día pensaba en la invisibilidad del lenguaje (escrito) y de su paso a la visibilidad en, por ejemplo, la lectura de un libro (o de tu post). Me refiero a ese momento en que “vemos” algo que antes no habíamos visto. Es decir, cuando de repente algo nos hace sentido.
Pienso ahora en el lenguaje como una herramienta virtual, o como un foco que apunta a un conjunto de elementos, cosas (las mismas palabras incluso), y que nos impela a ver. Es como que nos dice: “aquí te estoy mostrando algo, hay algo para que veas”. Es decir, nos señala algo que pretende sea visto por nosotros. Nos solicita un orden, una interpretación. Y ahí, creo, entra el sentido, nuestra capacidad para crear relaciones. Porque, sin duda, ver, depende de la capacidad para recontextualizarse.
El sentido, netamente intelectual, y no los órganos de los cuales él se sirve, comandan la aprehensión de la realidad (y en esa aprehensión lo virtual se vuelve invisible, es en su asimilación que pierde la categoría de simulación).
Para pararse en una nueva realidad, para verla, me parece que hay que tener una necesidad (como por ejemplo, la que mencionás de superar una fobia). Ahora que pienso esto veo, de otra manera, esta frase de Wittgenstein: “El trabajo en filosofía –como a menudo en la arquitectura- es realmente más el trabajo en uno mismo. En la propia manera de pensar. En la manera en que uno ve las cosas. (Y en lo que se requiere de ellas).
Me quedo con esto último “y en lo que se requiere de ellas”. Y lo relaciono con lo que decís. Te cito: “La virtualidad no reproduce lo invisible: lo inventa”.
Te dejo el link al pdf de donde saqué la frase de Wittgenstein, es interesante:
http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/arquitecto.pdf
Va un abrazo, Rafael.
Estoy de acuerdo.
La virtualidad jamás es neutra.
Es parte de algo que siempre permanece ideologizado.
Gracias Fabiana!
Si entendemos a la tecnología como nuestra continuación, es bueno que podamos analizarla y reensamblarla sin que nos pese, sin que en ese anexo (para seguir utilizando la terminología de Bunz) nos determine un Otro intratable.
La plataforma es una nave, lo que nos lleva. Y en tanto tal parte del trayecto. Enfocar sólo en la plataforma es quedarse en el punto de partida.
Hermes, Serres lo sabe muy bien, es movimiento, pero por sobre todo comunicación. Es lícito considerar a la plataforma como lenguaje, como el intento para decir, conectar.
Gracias a vos por tus comentarios y por este diálogo sin el cual Cippodromo y Cippodromon serían muchísimo menos.
Besos
Hola Sebas
Muy bueno: todos queremos ser Fogwill. Tener el dixit de las marcas. Señalar ese territorio de singularización. Una marca, ya caducada, es materia de fuertes afectos. Otra forma, como dije, de nombrar nuestro tiempo.
Nuestra alquimia, a simple viste, se vuleve más doméstica, sin embargo no es más que una ilusión.
Reconocemos la fórmula, pero no todos sabemos cómo funciona.
Gracias Sebas.
Hola Leo
Quizá Rayuela viaja hacia otra ilegibilidad. Dice la leyenda que Viñas dijo alguna vez "Córtazar me tiene harto con las galletitas Terrabusi".
Es la paradoja de Pepe Bianco ¿existe el estilo invisible? ¿O precisamente estilo es lo contrario a la invisibilidad?
Diego querido
Todos navegamos en altísimas cuotas de invisibilidad y virtualidad. Son inherentes a nuestros sentidos. A su educación (siempre cultural).
Mirar es parte de una educación. Es hacer visibles las cosas. Nunca dejo de estremecerme con aquel cuento de Ray Bradbury en el cual un astronauta va quitando de su banco mental aquellas cosas que ya no ve, que no están frente a sus ojos.
Somos lo que aprendimos a ver.
No es una mala definición.
Otro abrazo
Charo
La ideología es un componente de nuestra visualidad.
Me aterra la suplantación.
que la fobia se traslade de una imagen a otra.
Es el terror de Matrix.
El mundo físico se vuelve invisible porque el simulacro lo devora.
Holiiiii!!
Pensé mucho en lo que dice Casciari.
Hay algo que va más allá.
Y está bueno.
No lo determina nada.
Ni que escribas en una pared.
Ni que lo escribas chiquito.
O con una máquina X ó D.
No importa.
Hay algo que trasciende.
Suena como pretencioso, pero es al revés, muy simple.
Simplemente no pensás en donde escribís.
Nada más escribís.
Me gustó lo de "vemos sólo lo que aprendimos a ver".
El tema es cómo aprendimos.
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!
YA NO SÉ NI QUÉ VIERDA VEO.
A VECES VEO CULOS QUE FLOTAN...
Y ME DOY CUENTA DE QUE SOY UN PELOTUDO QUE VE CUALQUIER COSA.
Hola Rafa
Me emocioné con lo de Klee.
Fue como volver a la adolescencia.
Es re-principito, pero también parte nuestra.
Hola Saba
Es una continuidad.
¿Dónde comienza el simulacro?
En Matrix, Neo y los suyos son anfibios. Ser anfibio es entender la diferencia.
A los fóbicos los inducen a eso: a construir una frontera. A entender los límites.
Hola Ana
Una vez más volvemos al libro que comentamos una y otra vez con Fabiana en estos comentarios: El hombre, animal óptico.
Las plataformas no son mas que superficies de visibilidad. Las inventamos para seguir viendo.
Para provocar otras miradas.
En cuanto a cómo aprendimos, en verdad, seguimos aprendiendo.
Eso es lo cierto.
Pepe
Ni con los ácidos más potentes vi nada así.
Lo tuyo ya es una visión mística.
Te admiro.
Hola Ed
Me encantan los escritos de Klee.
Hay algo naive en ellos, con lo que invariablemente también conecto.
Hola,
¿Es posible salirse del contexto?
Sé que nuestra percepción cognitiva es una herencia cultural, contextual justamente; pero estoy perseguido con esto. Maniqueísmo total. Siento que nos enchufan todo. ¿Como refinar la elección?
¿Como aprender a inmiscuirse en las invisibilidades de la mente?
Un abrazo Rafael.
Salvador
Grandioso.
Realmente, qué buen post.
Cada vez mas puertas abiertas.
Me parece buenísimo pensar que la virtualidad es conexión.
Reubica todo.
Hola Cippolini
Percibo dos modos de acercarse a la cultura, a grandes rasgos. Aquellos que consideran a la tecnología algo menor o directamente perjudicial, incluso un mal necesario, invisibilizan su uso. Hablan por sus celulares, utilizan sus laptops, tienen sus iPod, pero no ingresan en sus imaginarios. En el otro extremo los que sólo pueden ver tecnología y se erotizan con cualquier marca.
Los sebalds y los breas. El presente detenido y el futuro jadeante. Lo cierto es que necesitamos antídotos contra ambos.
Hola Salvador
Una y otra vez pienso en la desconexión. Cuando estamos mucho tiempo desconectados sabemos que nos estamos perdiendo algo. Es que la información es un mapa para nuestros días, material de visibilidad. Cuando nos sabemos desconectados nos sentimos incompletos. Es lo que me sucede. La invisibilidad nunca es consciente. No vemos lo que estamos programados para no ver.
Es uno de los temas de Clément Rosset en "La estrategia de la ilusión".
No puedo dejar de pensar en el viejo cuento de los Hermanos Grimm, "El traje del emperador", que Freud también glosó.
Abrazos
Hola Temo
Gracias. La virtualidad es otra forma de ver. Lo que suma. Es en un punto clave en el cual disiento con el pensamiento situacionista. Y con el platonismo. El simulacro también es ganancia.
Hola G.
Necesitamos aprender de ambos. De Sebald y de Brea, por mas que sean posiciones encontradas. Ambos son brillantes. Estoy lejos de postulados de uno y otro, pero eso no me aleja de ellos.
Muy por el contrario.
Hoy no pasamos de lo real a lo virtual sino de lo virtual a lo virtual. Nuestras vidas son distintas virtualidades que se conjugan.
Hola Rafael
¿Por qué elegimos los soportes?
¿Por qué muchos músicos siguen prefiriendo el vinilo? Todas son estrategias y Casciari lo sabe.
¿Por qué Twin Peaks originalmente fue una serie de televisión?
El soporte es estrategia.
La virtualidad también.
En algún momento lo virtual fue lo aparente y hoy no lo es. Existe un YO virtual que no es nada aparente porque siempre está sostenido por algo que lo excede, ya sea un discurso o una actitud. En la web eso lo vemos todo el tiempo. A todos nos pasa que conocemos a gente en la vida no web que conocimos antes en el ciberespacio y son lo mismo. Y mientras estuvieron sólo en internet no fueron jamás menos ellos.
Hola Eugenio
Lo virtual no se cierra jamás sobre si mismo. Al menos, aún no. Lo virtual existe porque existe quien lo percibe. En algún punto la cadena de lo virtual toca un punto unplugged. No quiere decir que este punto sea "más verdadero", ni mucho menos. Seguramente sea menos interesante. Pero lo cierto es que aún somos anfibios.
Coincido con vos en que gran parte de los links van de virtual a virtual y no extrañamos en absoluto la fuga unplugged.
Hola Dexter
Nos definimos por los soportes que utilizamos. Nos fechamos también. fechamos nuestras preferencias. Nos volvemos vintage. Pero de todas formas algo excede al soporte, invariablemente. Jack White utiliza consolas analógicas, pero...sigue siendo Jack White. Lynch filmí Inland Empire integramente en digital pero... es mucho más que eso. Con la plataforma sola no nos alcanza. Necesitamos un uso.
Hola Bondage Marta
Lo virtual es siempre consecuencia. Esa consecuencia puede transformarse en algún momento en un origen, pero es siempre consecuencia.Llega un momento en el cual no sabemos cuál fue ese origen y no vale la pena buscarlo. Otra vez aquel cuento en el que alguien sueña que sueña, ese alguien sueña que sueña, a su vez ese otro alguien sueña que sueña, y así, hasta que, intentando regresar al origen nunca damos con él.
¡¡Estás por todos lados!!
Voy a ver la muestra de Prior y Vecino y encuentro tu texto de catálogo. Fui a ver la muestra de Oligatega y también me encontré con otro texto de catálogo tuyo. En la de Verónica Gómez en Appetite también, otro texto precioso. Me entero, aunque no lo leí, que el texto de la muestra de Alzetta es tuyo. Leo en el Cippodromon que en San Juan hay una curaduría tuya (con más texto). También en Salta. ¡¡Y seminarios en Tucumán!! Hasta me llegó el rumor de un programa de tele o algo así. Todo esto sin contar este blog.
¿¿Vos dormís??
Kisses
Estuve escribiendo justamente sobre eso. La virtualidad advierte muchos momentos. Jamás es atemporal.
En lo virtual, la sensación temporal cambia de acuerdo al software.
Hola Ana
Para muchos, un texto de catálogo debe explicar algo, o dar coordinadas precisas, o brindar determinado tipo de información.
Por el contrario, cada vez que tengo que escribir un texto de catálogo recomienzo o inicio un diálogo. Con el artista, la expo, las obras, el contexto. Cada diálogo es diferente, siempre. Ni siquiera busco que lo sea: simplemente se articula de otro modo. Con Alfredo y Nahuel continuamos una complicidad que ya lleva mucho tiempo. Es como salir a zapar con los Crazy Horses. Te juntás con tus amigos y comienza la acción. Tratás de sumarte a su trip de la mejor manera posible. Con los Oligatega fue diferente. Llevo más de cuatro cuadernos escritos sobre ellos y seleccioné un fragmento a modo de trailer. Mi texto ahí es un avance de algo. No intenté hablar su lengua, pero si adaptar la mía para entablar ese diálogo que es una nave de exploración.
Con Vero es un interminable diálogo que salta de una obra a otra, de una intuición a miles. Le escribí una carta (ese fue el texto curatorial), trabajamos en el montaje y me fui de viaje. No estuve para la inauguración. Cuando fui a ver la muestra me encontré con una carta suya en respuesta a la mía, escrita el mismo día de la inauguración. Fue mágico. A Marcelo Alzetta le debo la versión final de un texto que espero terminar en breve. Su muestra me voló la cabeza. Es una de las alegrías mas intensas de este año saber que está de regreso.
En San Juan también es un work in progress. Estoy feliz con lo que hicimos ahí. Tenía ganas de hacer una curaduría de esas dimensiones y los artistas, Bernardo y Francisco, son buenísimos. La pasé muy bien. Pronto subiré al Cippodromon el texto curatorial.
Lo de Salta es un capítulo dos y en Tucumán no fue un seminario sino una charla que disfruté mucho: hacer un tiempo que quería poner a consideración los apuntes que vengo tomando sobre Rosa Chancho, Appetite, Cumbio y mi experiencia siempre renovada con Second Life.
Es cierto que duermo poco, pero realmente vale la pena.
Como dicen los Babasónicos: mucho.
Hola Napoleón
Me gustó mucho tu posteo en Trip Fatal sobre la relación temporal de un avatar. Cambia mucho tu relación-percepción con la frecuencia de ingreso. A eso me refería con la subjetividad virtual, que no es lo mismo que nuestra virtualidad unplugged, sino una dimensión anexada a ésta.
Hola Cippo! la otra vez pensaba que iba a encontrarte en las jornadas anfibias! pero llegué para el recital de Umpi.
Nos vemos
Beso grande!
Hay una teoría del Biologo Chileno H Maturana que prueba al sistema nervioso cómo un sistema cerrado.Me asombra que a pesar de estar probada en ámbitos biologicos, no haya todavía calado hondo en ciencias relacionadas, con todas sus inmnumerables consecuencuencias epistemológicas.
Creo que la virtualidad viene cómo anillo al dedo para destrozar las múltiples bases en las cuales creemos que podemos separar el observador de lo observado
Espero aportar con mi granito de arena para que ello suceda.
Saludos
Una obra no hace metáfora de nada. Es un extracto de lo real o de lo virtual fuera de contexto.
Ese "fuera" es su potencia.
Su éxodo.
Todo hecho artístico es una pausa de lo social.
Información inconfirmable.
Odiamos ser invisibles.
La infoxicación invisibiliza por disminución. Menos poder, menos visibilidad.
Hola Lorena
Las jornadas anfibias fueron muy productivas. Un muy buen trabajo de curaduría de Cecilia Pavón.
Besos
Hola Neocoach
Podemos ver a Maturana acá
www.youtube.com/watch?v=uJyPo2h869Q
y también acá
www.youtube.com/watch?v=zjHlNX9N6Xo
Leeremos a Maturana.
Tengo por alguna parte un reportaje.
Gracias!
Gang Tinianov
Una obra es un desacompdamiento y una invitación a un diálogo (por más que sea un diálogo silencioso, incluso diferido).
Una obra es un estímulo.
¿Qué sería lo virtual fuera de contexto?
Hola Kato
No siempre odiamos ser invisibles.
Depende de las conexiones que utilices y del poder que hayas concentrado.
A veces rogamos ser invisibles.
Pero es una invisibilidad diferenciada.
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