Pocas veces renegociamos tanto nuestros límites como en esta época. Ya hace mucho tiempo que McLuhan escribió en Comprender los medios de comunicación que la tecnología era una extensión del hombre, una ampliación de nuestra propia persona;
pero no hace tanto que Mercedes Bunz señaló: “No estamos aquí frente a localizaciones fijas y permanentes, la frontera entre hombre y máquina no puede ser determinada de una vez y para siempre. (…) En esos cruces, que no en vano aparecen en el discurso una y otra vez –cuando se habla de sociónica, de robots, de agentes de software o de vida artificial-, la relación entre hombre y tecnología es constantemente renegociada.”
En este sentido, un cyborg –ese concepto tan alien, creado por Clynes y Kline a principios de los sesentas para señalar a un ser humano “continuado”, término que no es sino una contracción de Cyber[netics] Organism, especie diseñada para interactuar con entornos extraterrestres- no es más que un espacio de negociación. Donna Haraway, autora del célebre manifiesto, lo tuvo siempre en claro: era tiempo de que el feminismo acondicionara otras embajadas, al repensar intenciones y funciones desde distintos decorados.
La ciencia ficción fue el imaginario más propicio para proyectar estos pactos: toda máquina corresponde a un tipo de hombre y al revés. Pero tanto hombre como máquina se ven por completo rebasados. Veamos.
Con la puesta en marcha de cada nuevo programa reorganizamos nuestros límites: no sólo la condición biológica se ve afectada, sino la subjetividad en su totalidad. Bunz lo dice así: “la concepción del hombre como extensión de la técnica une a la actividad de la tecnología con la constitución del hombre.” Y enseguida hace notar “[debemos] pensar la extensión [no como simple continuidad] sino como adición. (…) En este modelo la técnica puede ser caracterizada como una extensión del hombre que a la vez se diferencia de él. La adición como agregado es definida como algo externo, como espaciamiento del sujeto.” Concluye: “La tecnología más que una simple extensión del hombre es un suplemento irritante”.
Pero veamos esto: en el “subtítulo” de su blog Desovillando el lío, Sebastián De Toma se interroga “técnica + tecnología ¿no es lo mismo?”. Bunz utiliza indistintamente los términos técnica y tecnología. Por mi parte considero oportuno diferenciar ambos elementos, subrayar dos categorías. Tecnología refiere directamente a la estructura industrial, mientras por su parte la técnica se expande mucho más allá y mucho más acá. Diciéndolo con Dorfles “el elemento técnico entra a formar parte integrante de muchos sectores que nada tienen que ver con la tecnología como el lenguaje, la psicología, la biología y así se hablará propia y apropiadamente de técnicas lingüísticas, técnicas operativas, técnicas psicológicas, y también de técnicas iniciáticas, religiosas y finalmente artísticas, sin que deba entrar en lisa en todos estos casos el elemento tecnológico”. 
Si la tecnología ya no es una simple extensión sino una adición, algo distinto que viene a sumarse al hombre, lo mismo sucede con la técnica. Por lo cual los territorios de negociación no se limitan a una redefinición mutua entre tecnología y hombre sino también entre técnica y hombre y entre técnica y tecnología. Como sabemos, los luditas, destructores de la tecnología de su época –principios del siglo XIX- que tomaron su denominación del nombre de su inspirador Ned Ludd, conocían perfectamente las técnicas para llevar a cabo su objetivo.
La multitud de mutaciones tiene, asimismo, otro origen: la transformación del concepto de producción. Cada nueva tecnología satisface viejas necesidades y proyecta e instaura nuevas a la vez que las renueva. Obedeciendo a este nuevo estado de cuestión se generan nuevas técnicas que articulan a unas y otras. Las vicisitudes de la producción se definen entre estas tensiones y (des)acomodamientos. En cada caso, la tecnología es una y las técnicas de uso múltiples.
Es claro: la técnica determina tecnologías y las tecnologías provocan técnicas. Dicho de otro modo, sístole pero diástole. Foucault consideraba que la episteme moderna estaba mediada por las tecnologías del Yo, que conformadas en un compuesto de enunciados, dispositivos, prácticas y saberes interconectados permiten detectar a un sujeto específico en un escenario de módulos de poder, mecanismos disciplinarios y pericias de control.
Entonces, el suplemento irritante al que refiere Bunz no es la adición en sí, agotada y constreñida en una interfaz humano-maquínica, sino disparado al sobreextendido universo de conexiones culturales, políticas y epistemológicas a las que nos arroja esta adición. Arqueologías del presente y del futuro que nos sitúan en un horizonte donde máquinas e imaginarios se intermodifican incesantemente.
Por esto, si lo que promulgamos es el hardware libre (esa tecnología de garaje que Craig Venter fustiga) lo que cuidamos (aunque sea de manera limitada y doméstica) es aquello que somos adición mediante. Me refiero a la ecología de nuestro entorno. 
A Tim Berners-Lee (creador de la World Wide Web) cuando se pregunta: “Podés imaginar qué pasaría si antes de una elección un gran proveedor de internet decide favorecer a determinado grupo de noticias? La red se volvió nuestra ventana al mundo, al extremo que para tener una buena democracia y para permitir que la gente pueda educarse a sí misma necesitamos que sea un medio neutral”.
Pablo Mancini: “La revolución multimedia, tan anunciada y esperada, flota en el abismo que se abre entre el procesamiento de datos y su semantización. En un mundo donde las geofolksonomías son una de las herramientas más poderosas de producción de sentido, la articulación de los sistemas de posicionamiento global son los fragmentos del nuevo tejido de la red. La nueva sangre de la red es la mezcla de RSS y GPS. Y la política de la red ya no es sólo su arquitectura: también lo es la ingeniería que la devuelve al territorio, disolviendo para siempre la supuesta frontera entre realidad virtual y realidad física.”
Kamishibai
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"Los espectáculos tienen público de todas las edades aunque la convocatoria
infantil resulta determinante. "Deseamos alternar las funciones en espacios
c...
Hace 1 día


73 apostillas:
Es vertiginoso no saber dónde irán a parar los límites.
Todo el tiempo se negocian las fronteras tecnología, técnica y ser humano y las consecuencias de entendimiento y relación varían significativamente.
Estoy de acuerdo con ese texto que dice que la irrupción del fotolog, del flickr y de los blogs no es menor.
Hay un nuevo tipo de comunicación que está en marcha.
Me alucina el hardware libre.
Una filosofía que tenemos que metabolizar.
Esa es la mayor de las renegociaciones.
Los proveedores de internet tienen un poder enorme. Si hay un enemigo, ya sabemos donde está.
Los que denunciaron a los chicos que bajaban música fueron los proveedores de banda ancha, los mismos que ponían carteles de publicidad que decían "bajate toda la música que quieras".
Hola!!!
Me abriste la cabeza con la idea de renegociación de tecnología, técnicas y disciplinas. En el arte vemos claramente como con cada nueva técnica se renegocian espacios y acciones.
Vos digiste que las vanguardias eran un inmenso catálogo de técnicas.
Por eso pueden ser un medio de renegociación de ubicaciones.
Cuando aparecen artistas que se quejan sobre "el enchufe" o "lo enchufado" en realidad están negociando su lugar casi del modo ludita.
No sabía que se podía manipular tanto el tráfico de información en la red.
Pero ahora que lo pienso es una ingenuidad de mi parte.
Hola a todos
Gracias por sus comentarios, una vez más.
Tulsa: esa negociacion tiene una larga tradición. Ahora la vemos un poco más claramente.
Es claro que los ritmos se aceleran y esa es su mayor diferencia.
Dexter
El hardware libre no sólo es un modelo pragmático que muchos creen utópico, sino toda una filosofía de convivencia.
Ya existen grupos que diseñan cooperativas de servers: una alternativa a los multimedios.
Servers cuyo control no esté en manos de unos pocos capitales.
Hola Ana
La tradición, en nuestro medio, comienza con Pettoruti que se quejaba de "esas obras que se enchufan como heladeras".
Es verdad que un dibujo es una tecnología insuperable, pero también creo que ya está contaminado por una ecología electrónica que lo modifica.
Un dibujo o una pintura en la era de la información tienen una ubicación por completo distinta a la que tenían hace cincuenta años atrás.
Así es, Marcelo.
Ese es un control que debemos vulnerar.
No es nada fácil.
La web es nuestro esqueleto.
El humor ya se ha puesto en marcha sobre el asunto y la catarsis no se hace esperar.
http://www.youtube.com/watch?v=ewI36l_s4lU
http://www.youtube.com/watch?v=2OBZHB5I89A
Abrazo, Rafael.
Enjuto Mojamuto y la Muchachada Nui: una radiografía de época.
Lo que es claro es lo universal ¿global? que se vuelve todo un imaginario.
Gracias por el dato, Diego.
Dexter
Qué buena imagen.
Los cyborgs son propuestas de anexión. Algo distinto a nosotros que viene a proponernos la familiaridad de aquello o bien nuestra cercana extranjería.
¿Cyborg técnicos? La técnica no es una anexión, sino una aplicación.
La anexión, en un punto, es ortopédica.
Me parece imprescindible de revisar este "suplemento ortopédico".
Me quedé observando la última de las fotos, la del escritorio con la PC y todos los insumos.
Pocas veces hablamos de todos los objetos que rodean nuestra labor informática.
Tan pocas veces como la importancia capital del almacenamiento. Toda la cantidad es consecuencia de esto.
Aprendimos a almacenar.
¿La democracia depende sólo de la información? ¿DE una dirección de información?
En ese caso hay que buscar nuevos tipos de comunicación.
Posiblemente sea uno de los más decisivos temas políticos, cómo desarrollar distintos canales para entendernos.
La relación hardware-teoría es uno de los puntos mas importantes.
Es uno de los campos sociales mas descuidados.
En un post hablás de museos de virus pero pienso que habría que hacer alguno si es que no hay de programas.
Un museo con programas viejos.
Hola a todos
Gracias por sus comentarios
Nimbo
No concuerdo con la idea de ortopedia, ya que implica necesariamente una correción, algo que falta y es necesario suplantar.
Hablamos de una anexión, sí, pero que no necesariamente es ortopédica.
Esa anexión no suple una carencia sino que actúa como un desafío.
Un cuerpo nuevo.
Un cuerpo expandido, no reconstruído.
Si estoy de acuerdo en ese tanteo familiaridad / extranjería.
Precisamente, la negociación a la que se refiere Bunz.
Charo
Nuevamente, partes del decorado.
El almacenamiento también lo es.
No es tanto acumulación como NUEVA DISTRIBUCIÓN.
Porque los elementos ya estaban. Las películas de YouTube ya existían, pero la distribución es diferente.
Más eficaz y cooperativa.
Abdul
Ese es otro binomio.
Información/comunicación.
La información no es algo que nos viene dado, sino aquello que reutilizamos.
Poly
De acuerdo.
Es la relación con la industria-hardware.
¿Somos meros consumidores?
¿Dependemos de terceros?
Y no me refiero en este caso a una nación, un país.
Me refiero a qué incidencia de producción tenemos en el hardware.
¿Cuánto tuneamos un hardware?
Fosca
Ya existen museos de software
dis.um.es/~ginesgm/museo.html
www.cofradia.org/modules.php?name=News&file=article&sid=420
cfievalladolid2.net/tecno/cyr_01/soft.htm
Buscá; hay más.
Gracias por las direcciones.
No está mal, porque expandir nuestro modo de ver el mundo, es expandir a la vez nuestra conciencia: por tanto expandir la unidad que nos define, que dice quiénes somos. Son como estas actualizaciones de hardware: cada vez más veloces, con mayo capacidad, pero también mlas llenos, más ahitos.
Y lo del GNU, software libre, necesarisimo: es una licha a la que hay que estar pendientes. Porque es nuestra ventana al mundo, y si no las tapan, no se pidría saber ni lo que pasa a 10kms. No podria volver a ver este blog, por ejemplo.
Un saludo,
Hola
Por mail me decías de los tipos de negociaciones que establecemos con las aciciones tecnológicas y técnicas.
Tampoco las negociaciones se hacen en los mismos términos.
Me parece muy bueno que hayas agregado el comentario de Berners-Lee porque nos da una idea de qué desiguales que pueden ser las negociaciones.
Cada negociación que hagamos con la tecnología nos define ¿no?
La tecnología no está por fuera de la cultura, sino que es parte de su esqueleto.
Muchas veces aparecen como reinos separados y son instancias de una misma cosa.
La tecnología genera mucha basura.
Mas que nunca. Porque todo se consume mas rápido y se desecha mas rápido. Eso marca una relación diferente con ella. Una característica de nuestra época.
Hola a todos
Gracias por sus comentarios
Malvisto
Nos definimos en la construcción de esa negociación, que es siempre desigual.
No todos ni siempre tenemos las mismas posibilidades de negociar, al punto que el concepto de negociación sigue variando, sigue mutando.
La negociación tiene sus políticas.
En mi caso, la pienso como una forma de comunicación activa.
Es parte de nuestro diálogo de supervivencia.
Si aún detentamos formas críticas, es precisamente en esta instancia.
Hola Ana
La tecnología se nutre y constituye en esa negociación. No existe tecnología (ni técnica) sin negociación.
Sin negociación no existirían usuarios, que resultan ser mucho menos pasivos de los que muchos suponen.
El tema es cómo lograr que la ganancia sea para ambas partes.
En esta negociación también aparecen las victimizaciones. Existen tanta pro-informática como victimizaciones de la informática.
Más en un escenario como Argentina, donde la queja victimizada es una tradición.
Dexter
Así es: tecnología es otro de los nombres de la cultura.
Gullo
Nos debemos aún una completa historia cultural de la basura.
El concepto de basura en la era digital alude a variables que antes no teníamos en cuenta.
Que locura el Chorinauta!!!!
Hola Rafael
Sigue existiendo una especie de ludismo o luditismo que anida en la tecnofobia. Horacio González o Birmajer, entra tantos otros, son ejemplares tardíos de este grupo.
Las máquinas no son las culpables de el fin de nada. En todo caso, lo que me interesa del pensamiento de McLuhan es que no son las máquinas, sino los hombres extendidos. Porque lo que se ataca es precisamente esto, algun tipo de extensión del hombre.
Muy buen post.
Hola G.
Nunca reparamos lo suficiente en que la literatura y las artes también son extensiones del hombre.
Claro que no son lo mismo, pero la literatura también es una adición.
Quizá cuando hablamos de tecnófobos hablamos de esta competencia imaginaria.
Me gusta pensar que ambos suplementos pueden potenciarse.
Soy de los que creen que la tecnología no mejora la literatura ni el arte, ni mucho menos, pero sí que éstos pueden encontrar en la tecnología a un buen aliado.
Repito lo que digo siempre: la tecnología funciona en nosotros también en nuestros estados unplugged.
Quiero abrir aquí dentro de esta conversación un tema que me inquieta mucho, que seria basicamente cómo esos límites que se redefinen están en alineación con nuestra biologia, o más profundamente con lo que interpretamos que somos como seres humanos.Porque, considero, este puede ser un gran criterio, para guiarnos sobre cómo podemos elegir expandir nuestros límites, más alla de las propuestas culturalmente alienantes que proliferaran.
En preguntas:¿que interpretamos basicamente somos?¿que queremos ser dentro de lo que interpretamos somos? ¿cómo la técnica puede ayudarnos a redefirnos y relimitarnos para acercarnos a este ideal?
Las tecnologías de las que habla Foucault tienen algo de mecánica social que se desarrolla entre saberes y prácticas que nos conforman.
Los discursos son elementos de poder que nos hacen como somos.
La tecnología para los foucaultianos es otro producto más de esa gran maquinaria, en muchos casos destinados a la preservación de la misma.
No existe tecnología sin poder.
Todavía Foucault ni su filosofía fueron aplicados con inteligencia a la cultura digital.
El problema está en el término "renegociar". Alguien siempre tiene que hacer negocios y nunca tenemos las suficientes ganancias.
Es esa vieja forma de relacionarse la que hay que modificar.
Posiblemente para instaurar formas mas viejas.
La red es una carcel.
Depende cuán pescados seamos.
Los mundos virtuales son aún propiedad de unos pocos.
En definitiva, reinos.
Todavía no conocemos la revolución que multiplique nuestro status de avatares-ciudadanos.
Existen negociaciones con alguien como Rosedale?
O lo tomás o lo dejás, algo bien imperativo y monopólico.
La misma lógica que Bill Gates.
Hola Rafael
Es cierto, la literatura es escritura y por lo tanto una tecnología.
Creo que pocas veces tomamos en cuenta esto.
Hola a todos
Una vez más, gracias por sus comentarios.
Neocoach
Es así: al renegociar nuestros límites ponemos en juego toda una red cultural que nos conforma (lo que Foucault llamaba, precisamente, tecnologías). Elegimos dentro de las posibilidades de esa red, a veces adoptamos, otras postergamos o perforamos. Nuestra forma de estar en el mundo es en la interacción de estos presupuestos.
En nuestra biología también actúa la ideología. "Mutantes", el fascinante libro de Leroi, da cuenta de ésto.
Hola Lamberto
Quizá sea así. Quizá el esquema de lectura que Foucault propone sea un esquema electrico que se diferencia del digital que intentamos pensar.
Al fin de cuentas, el filósofo francés murió el mismo año en que se publicaba Neuromante.
Divino Trasher
Como sabemos (es un esquema de poder-acción básico) necesitamos de mucha potencia para negociar en términos más o menos decorosos. Por eso traje a cuenta las declaraciones de Berners-Lee.
Creo que nunca deberíamos perder de vista las tretas del débil.
Ser micropolíticos (una vez más) sabiendo que los resultados invariablemente serán módicos.
Hola Una
Si, la red puede tener mucho de red.
La red es una cárcel, pero también es una herramienta de subsistencia.
Depende de qué lado de ella estemos.
Los ecosistemas son así.
G.
Pocas veces pensamos en la velocidad de la literatura.
Ésta es menor (bastante menor) que la de las artes visuales, al menos en el último medio siglo.
No sé si esto es mejor o no.
Depende.
Existe una resistencia a pensar loa literatura como una anexión.
En ese sentido decía lo de "ortopedia", que va en la misma dirección del "sumplemento irritante" del que habla Bunz.
Los que quieren una literatura tecnologizada no son los del gueto literario, que tiendes a considerarlo un tema menor.
Como si las narrativas fueran ajenas a la tecnología.
Posiblemente habría que pensarlo al revés, si la literatura no sería un foco de resistencia hacia ciertas ideologías de las ciberculturas.
Es un tema apasionante.
El manifiesto cyborg ¿acaso no es una pieza literaria?
Las negociaciones son complejas y son también narraciones.
Muy buena tu charla de Duchamp en el Cedip.
Hola a todos.
Gracias por sus comentarios.
Nimbo
Sí, puede actuar como sitio de resistencia. Pero también de propulsión. Las críticas negativas son las que mas generan, en muchos casos. Ayudan a sentar posiciones.
G.
¿Realmente lo es?
Que tuvo y tiene efectos en la literatura, seguro.
Gracias Kike.
Una vez mas volvemos a lo mismo
cuántos escritores no usan computadoras hoy?
Si leemos críticas contemporáneas cada vez son mas los que tienen en cuenta las formas de circulación, los nuevos soportes.
La negociación está llena de basura!!!!!!!!!!
Y es irrefrenable!!!!!!
Juaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!
Por qué no hablar de la naturaleza de esa negociación?
En qué medida participa de un concepto generalizable de negociación o que otras particularidades presenta?
Sería importante prestar más atención a los desarrollos de esa "tecnología de garaje". Pienso por ejemplo en las obras low tech que tanto vemos por todas partes.
Hola!!!!!
Hoy estuve colgada pensando en cómo estamos rodeados de tecnología desde que nos levantamos. Desde el reloj despertador hasta la ducha ¡¡todo es tecnología!!
Es evidente que se vaya colando en nuestras formas de percibir y de relacionarnos con nuestras percepciones.
La tecnología redefine a la negociación. Existe una tecnología de la negociación.
Hola a todos, otra vez.
Como afirman Ana y Siciliano, la tecnología posee su propia ecología doméstica. Nuestras formas de actuar están intimamente ligadas a ella. Nacimos cuando el teléfono, la televisión y los electrodomésticos ya poseían su reino. El formato de nuestras vidas sería muy diferente sin ellos.
Lo mismo podemos decir ahora de las computadoras. ¿Cuántas operaciones realizamos con ellas por día?
Es evidente que nuestra comunicación ya no sería la misma sin ellas.
Pepe
Depende qué negociación.
Todo puede ser.
Dexter
Podemos usar otras palabras, como aceptación, pacto, acuerdo, contienda, etc.
Cuando Bunz habla de negociación, y es de ahí que lo tomamos, en realidad necesita dejar en claro que se trata de dos partes y no de una mera continuidad.
Charo, G.,
la producción de tecnología es siempre más que diversa, y no existe ninguna que sea más deseable que otra.
En lo que pensamos es en que clase de operativa definen.
Hey!
Gracias por la cita.
Coincido. Para hacer negocios, mejor otros sitios.
Llego tarde a la lectura del post.
Nada mas quería decirte que me parece buenísimo.
Saludos.
Tarde, tarde. Gracias por la mención. Me encanto como hilas fino sobre la tecnica y la tecnología. En la segunda hay muchas de la primera, por supuesto. Igual yo pienso la tecnica como una automatización autopoiética de lo real, de las prácticas cotidianas. Dejan de ser prácticas unicas para autoreplicarse como las maquinas de Von Neumann.
Sebas
Insisto en esa diferencia.
Las diferencia, como decís, no son menores.
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