El tamaño de tus intereses es el tamaño de tu mundo. ¿Qué clase de información provee tu identidad? ¿Es tu identidad un ID? ¿Un texto? ¿Un conjunto de sensaciones? ¿un libreto que vas escribiendo sobre la marcha? ¿Un anhelo que rinde exámenes todos los días? ¿Un protector de pantalla que vas modificando cada tanto? ¿Cuánto mide tu personalidad? ¿Quién eras cuando tomaste las decisiones para el profile de tu blog? 
Tu identidad es información, para vos y para todos. Un currículum vitae lo es. Una confesión, la narración de una experiencia, la configuración de un recuerdo, la puesta en palabras de tus sensaciones actuales.
Cada vez generamos más bancos de información sobre nosotros mismos. Cada día estamos más disponibles. Somos identidad diseminada: en Filckr, en Fotologs, en blogs, en números de teléfono, en My Space, en mails, en avatares, en fotos en celulares, en pequeños videos en You Tube. Incluso bajo un mismo y único nombre, nos creamos identidades todo el tiempo.
¿Nuestra biografía se escribe en la suma de cada una de estas posibilidades? ¿Es la suma, el resumen, la antología de todas ellas? ¿Qué sucede cuando las piezas de nuestro puzzle, cuando cada uno de estos registros, de estos trazos, no coinciden entre sí? ¿Qué sucede cuando descubrimos que cada uno de los soportes que almacenan lo que somos y parecemos –simultáneamente, para colmo- generan más y más disonancias, más y más ruido?
¿Es la identidad un molde variable donde se expande o contrae nuestra subjetividad? ¿Es la identidad siempre subjetiva? ¿Es la identidad un fenómeno de la subjetividad o al revés? 
La subjetividad nos enseña que hay demasiadas cosas de las que no podemos disponer; la identidad nos permite singularizar lo que creemos poseer.
Pues, conciente o inconscientemente se perfilan dos modelos de organizar la información de lo que somos (sobre los que se van montando otros modelos derivados de éstos). Un modelo llamémoslo clásico, que tiende a orquestar, bajo diferentes apuestas de cohesión, la dispersión de todas las manifestaciones, en una carrera por macerar todas las fugacidades.
Y otro modelo que acelera esa dispersión, que genera mas espacios ambiguos, que desconfía que identidad sea verdad, que exista un centro único. Es más: es un accionar que se basa en la desconfianza (represiva) en un solo, único centro.
En la cultura rock los modelos son bien definidos. Llamémoslas tradición Joan Baez y tradición Bowie (los ejemplos podrían ser tantos otros). De un lado Sun Ra, Doris, Kiss, Psychic TV, Babasónicos, del otro Bruce Springsteen, La Renga, Alanis Morissette, The Strokes, Bersuit Vergarabat (como toda lista, es maliciosa). 
Vamos al núcleo (o a su presuposición): ¿existe una naturaleza de origen, siempre igual o parecida a si misma que se desdobla en infinidad de posibilidades? ¿O la naturaleza es sólo otra idea más, otro constructo cultural que podemos manipular a nuestro gusto? Por supuesto que existe una Historia Cultural de la Naturaleza (que observa históricamente la cantidad de ideas de naturaleza que hemos utilizado y descartado), pero ¿es el mismo núcleo hipersubjetivizado o es otra elección política entre otras?
“A pesar de Jean-Jacques Rousseau, nunca ha existido algo semejante al “hombre natural”. (…) Todos nosotros somos mas o menos programables, incluso mutantes genéticos. Esto no debería ser motivo de alarma, sino una invitación a una mayor precisión en el conocimiento de quienes somos.
(…) Hoy nuestras tecnologías son tan versátiles que nos otorgan el poder de rediseñar lo que llamamos “realidad”. Con las tecnologías administrando nuestro tiempo, espacio e identidad, el equilibrio tradicional se ha inclinado a favor de la cultura sobre la naturaleza. Nuestro código genético puede querer indicarnos cuándo comer o dormir, pero nosotros seguimos intentando decir algo más: la garantía de seguridad de nuestro planeta ha sido desmantelada. Esto no implica que debamos inmediatamente arrojarnos al tren del ambientalismo. La solución no reside en apuntar con el dedo, sino en adoptar nuevas responsabilidades a favor de una ecología planetaria en la que nuestros nuevos poderes se inviertan en nosotros. Como estos poderes a menudo ignoran los parámetros convencionales de la naturaleza, ahora debemos hacer elecciones dentro de una multiplicidad de posibilidades. Hoy podemos hacer cualquier cosa que queramos, luego necesitamos primero saber qué es lo que queremos”. De Kerckhove. 
¿Qué queremos? La identidad es información, se distribuye y circula como tal ¿pero no lo es también el contexto con el que interactúa y del que forma parte? Pablo Mancini nos decía en uno de sus posteos: “de la producción (compartida) de contenidos al diseño de contextos”. Contexto, sabemos, es la forma en que están dispuestos los elementos en un tejido: nuestras identidades son la información clave de ese tejido que no es sino un sobreextendido administrador (múltiple) de información.
Sigue fascinándome la observación de Hebbel (transcripta por Hans Blumenberg): “Si sucede que perezco en un naufragio, no vería en ello, como quizás habría hecho antaño, la prueba de un odio personal del destino hacia mí, sino simplemente la prueba de que no sabía nadar”.
No somos información. Somos sobreinformación. Si no nos ahogamos ya, es porque tenemos buenas armas para mantenernos a flote.
El blog Mao y Lenin es un ajustado ejemplo de lo que digo. Al igual que Thomas Pynchon, Ana fue convirtiendo su profile en una base operativa, en un taller de experimentación. Por supuesto, el blog vale por su producción, por sus apuestas, por su proyecto, y es más: por su influencia.
Claro que cuando se produce un fenómeno de este tipo, comienzan las atribuciones. Ya me preguntaron si Mao y Lenin era una creación mía. Me encantaría decir que sí, porque me encanta, como también, quizás por otras razones, me encantaría decir que soy Thomas Pynchon.
Muy a mi pesar, no soy ninguno de ambos.
La frase del título de este posteo es la (mínima) variación de un verso de Pappo Napolitano (Algo ha cambiado, Pappo’s Blues volumen 3).
Kamishibai
-
"Los espectáculos tienen público de todas las edades aunque la convocatoria
infantil resulta determinante. "Deseamos alternar las funciones en espacios
c...
Hace 1 día


80 apostillas:
Exceente post.
¿Podemos hablar de calidad de información sin subjetivizar?
De una manera u otra caemos siempre en la subjetivización.
Ya sea una subjetividad individual o colectiva.
Pero subjetividad el fin.
Más que de naturaleza de la subjetividad deberíamos empezar a hablar de la subjetivización de la naturaleza.
Que grande Sun Ra.
Graciassssssssssssssssssssssss!!!!!
Regracias.
Que alguien haya pensado que yo podía ser vos es un honor regrande también para mí.
Voy a plagiarte y decir: "lamentablemente no soy quien hace el Cippodromo".
Es un post lindísimo.
Hola chicos
Gracias.
Tulsa, es cierto
Ni siquiera la naturaleza escapa de la subjetivización.
En realidad la objetivización no existe sino como propuesta de dessubjetivización, una suerte de ficción teórica.
Gracias, An.
Decirlo en este sitio es como tirarte flores en público, pero en realidad sos de lo más estimulante en lo que refiere a la escritura sobre arte argentino contemporáneo.
El honor siempre será mío.
Una vez mas muy bueno.
Como participan las nuevas identidades digitales en las naturalezas diseñadas?
Temas muy antiguos que regersan renovados.
Te faltó hablar del juego.
De la identidad como juego.
En lo que hace a los usos de SL que nos interesan, la identidad es una alternativa más para hacer mas divertida la interacción.
Hola G.
Identidades digitales y naturalezas diseñadas son escorzos de lo mismo.
Formas de distribución de información.
Hola Nimbo
El juego es fundamental en SL, es la parte mas atractiva de ese software.
Me refiero a las formas de inetractuar con ese programa.
Escribiré sobre esto.
es bueniiiisssíiimo, a mi tambien me llegó ese comentario y fue discución si anita era rafael
es muy divertido que se propaguen esas falsas teorías, en algún momento lo llegué a creer!!!
Por ahí nuestras identidades no digitales estén más limitadas.
En esta últimas la imaginación así como la suposición juegan un rol fundamental.
Todo el tiempo estamos inventando a los demás, completando lo que no sabemos con suposiciones.
En lo virtual eso crece mucho más.
Hola Monic
Ojalá me sigan atribuyendo otras cosas del valor de Mao y Lenin.
Adoro el desparpajo de la escritura de Ana. ¿A quién no le gustaría que tengan tan alto concepto de uno?
Sí, es una lástima, pero no soy yo.
Ana:
Muy bueno tu posteo.
http://maoylenin.blogspot.com/2008/03/sobre-todo-soy-yo-lo-que-me-parece-que.html
Ojalá todos tuvieramos tu soltura y lucidez.
Lo que me gusta de este blog, y también el de anita, es que puedo ver muchas cosas que las tengo medio digeridas, desde una perspectiva diferente.También, el que hay una gran libertad creadora, la cual se la mira y se filosofa sobre ella.
Sinceramente nunca me hubiera imaginado, hasta hace poco, que con artistas,"gente rara" como les dicen algunos, hubiera podido explorar ciertos temas que me apasionan, que o bien son tabués culturales, o bien están ya "respondidos" en otros ámbitos.Y estas respuestas,"certezas", son la base del poder de esos ámbitos.
Estoy totalmente de acuerdo con Neocoach. Lo atractivo del Cippodromo son las perspecticas, la mirada.
Y la forma de conectar temas, claro.
La identidad no es nada sin una dirección.
La identidad es un objetivo suicida.
Un doble objetivo suicida.
En otro post hablaste de los conceptos más litigados. Dijiste que el tiempo es uno de lo mas ideologizados.
Con la naturaleza y la identidad pasa lo mismo.
Son moldes casi vacíos donde estallan todo tipo de conflictos.
Hola a todos
Gracias.
Neocoach y G.: el ensayo, tal como lo pienso, es una variable de nuestra vida cotidiana. Otros escribirán ensayos sobre fútbol.
Divino Trasher: el suicidio es una elección, jamás una fatalidad.
Dexter:
Si, es cierto. Tengo la impresión de que la naturaleza sigue debatiéndose en sus límites y la identidad en sus múltiples usos.
Hola!
Quiero decir esto:
me encantan el Cippodromo y Mao y Lenin.
Son formas diferentes de ver el mundo.
Graciassssssssssssss!!
Un masajito en el ago no viene nada mal.
Cuando empecé con Mao y Lenin me juré que jamás se transformaría en algo burocrático.
Para mí hacer ese blog es como salir a tocar con una banda punk.
Cuando me doy cuenta de que voy a escribir algo que realmente no me resulta significativo por la razón que sea, decido no hacer nada.
Prefiero que tenga un efecto fuerte sobre mí, siempre.
Mao y Lenin es una investigación sobre las cosas que me suceden y siento.
¿¿Vieron que hay personas que escriben siempre como profesores de la facu??
A veces pienso que la gente se divide entre los que prefieren nunca dejar la escuela y los otros a los que jamás le gustaría volver.
¡¡Qué divertida la excursión al planeta alien Oligatega!!
Por mas precaria que sea nuestra situación, siempre tenemos elementos para modificar lo real. Obviamente, el uso de la ficción tiene mucho que ver en esto.
El tema es cuánto nos atrevemos.
O diseñás tu situación o utilizás otra ya diseñada.
Cuanto más diseñes, más personal será tu percepción.
Hola chicos
Gracias a todos
¿De qué formas incorporamos la posibilidad de jugar como algo trascendente?
Siempre es tiempo de releer un libro como Free Play, de Stephen Natchmanovitch.
Humor y azar son nutrientes que intensifican cada instante.
Insisto
El mandato de lo real es tan potente que hay miles de usuarios de Second Life que teniendo la posibilidad de transformarse en cualquier cosa eligen duplicar su vida.
Yo puedo elegir ser yo o ser otro, o ser una copy & paste de mi mismo. Tendre que ampliar esto.
Siempre nos estamos convirtiendo en otra cosa.
Está bueno que sepamos en qué.
Pensaba que así como es bueno el cruce de razas para que se fortalezca una especie, seguramente es bueno el cruce de lo digital con lo analógico (lo virtual con lo físico) para generar elementos mas potentes.
Hola a todos
Gracias por sus comentarios
Como dice Nimbo, el mandato de lo real es una directriz muy potente.
Tan fuerte como la tentación por minimización y marginación de la ficción.
Sebas: sí, sería genial que lo ampliaras. Me interesa.
Agua, Felip: ¿eugenesia? No estoy de acuerdo. No se trata sino de una extensión.
Si, es cierto, Gullo.
La constante es el cambio.
Aunque no lo advirtamos.
Aunque sea sutil.
Que alucine la obra de Oligatega con Fernanda Laguna!!!!!
Me encantó.
La identidad es un viaje. Es algo que aprendemos cuando estamos en marcha.
Las serpientes cambian muchas veces de piel. Nosotros, humanos, también.
Aprendamos de la piel.
Que la identidad sea un atentado contra uno mismo.
No se trata de afirmarla, que es lo que quiere el poder.
Sino de despedazarla.
Lo importante jamás será tu identidad.
Sino lo que hagas con ella.
Coincido con vos, Divino Trasher.
Especialmente en el segundo comentario.
Hola a todos
Gracias por sus comentarios-apostillas.
Si, Abdul. La identidad es mas bien una nave. Y todas las naves se transforman durante su travesía.
Más o menos pero se transforman.
Se cargan de historias que implican otro capital.
Divino Trasher, Dexter
Llevar la identidad contra uno mismo es un camino peculiar. Una desición potente.
Que importa lo que hagas con tu identidad mas que la identidad en sí, sin dudas. No existe identidad sin trayecto.
Agua en el agua
No termino de entender por qué eugenesia. Para que exista eugenesia debe existir el anhelo de mejora, de evolución.
Transcurso y viaje no necesariamente es evolución.
¿Bowie creyó que mejoraba con los años? El Duque Blanco fue astuto para mantenerse a flote, pero no veo por qué adjudicarle intenciones que son por cierto improbables.
Lo que dice Agua es interesante.
Porque los personajes son funciones, son un elemento dentro del sistema. Central o lateral, siempre un elemento.
Sos personaje en una trama cultural. Los decorados son fundamentales.
Bueno,vos lo decís
"Contexto, sabemos, es la forma en que están dispuestos los elementos en un tejido: nuestras identidades son la información clave de ese tejido que no es sino un sobreextendido administrador (múltiple) de información."
Siempre tengo que leer tus textos mas de una vez.
A veces me siento medio usurpado por identidades transitivas. Por ejemplo, si tengo una época en la que leo a Deleuze, durante cierto tiempo me veo afectado y hablo y escribo como una seudo-versión de él.
Las voces fuertes -metafóricamente hablando- se reproducen en mí con cierta facilidad.
Hay veces que uno se comporta como mimo y se molesta por la repetición de ajenidades. Hay identidades que se sienten como obsesos.
Incluso sí leo varias veces un post del cippodromo me encuentro repitiendo conceptos y adoptando un lenguaje que no es el propio. Pero recién me doy cuenta de esa identidad, del origen, tiempo después de haberla utilizado.
Abrazo.
Hola a todos
Hola G.
Si, existen esas dos variantes: o bien somos una extensión del contexto o el contexto es nuestra extensión. O un punto donde confluyen muchas extensiones.
Hola Agua
Depende de cómo entiendas accidente o arma.
No necesariamente se trata del apocalipsis que se acerca.
Ignoro los motivos de Divino Trasher, pero de mi parte quizá sea lo contrario. Una suerte de redireccionamiento de lo accidental.
Diego querido
Cuando todavía estaba en la secundaria, uno de mis mejores amigos (que aún es uno de mis mejores amigos) me dijo:
"debemos cuidarnos de los discursos fuertes".
Modificaría el adjetivo por 2pregnantes".
Somos zeligs discursivos, es cierto.
Vivimos en una época de apocalipsis módicos.
Pienso en los finales que señalaste en un post.
Queremos que todo termine en una suerte de reseteo.
Todavía sigo agradecido por la dedicatoria.
El tema de las identidades digitales es fascinante.
Pero creo que para explorarlas hay que animarse, probar con la heronomía.
En mi caso, no soy sino un heterónimo del Metaverso.
Es cierto.
Vivimos contagiándonos de discursos. De formas discursivas.
Hola Napoleón, Mol
Pienso que los heterónomos nunca son lo suficientemente radicales.
Un heterónomo tiene su independencia, pero es una versión radical de uno mismo.
O contra uno mismo, lo cual implica una participación de otra especie pero participación al fin.
el otro dia Christian Roman me manda un mail preguntandome si leia el Blog de Anita , tambien me recomendaba el suyo, ademas del libro contagiosa paranoia.
Que bueno cuando coincidis con alguien,
Las 3 respuestas eran que si.
Le conte que junte valor y le dije lo mucho que me habia gustado contagiosa paranoia , cuando estuviste en Cba, para la escatologica muestra de Pryor,
Me encanta cuando Mao y L, es bien Punk, y me gusta cuando entiendo lo que dice tu blog, cuando no lo entiendo lo re-leo , lo que me genera un ejercicio mental estimulante.
Que buen Post!
Saludos
Alejandro L.
Coincido.
Hay discursos que nos invaden.
Después de cierto tiempo de frecuentar un discurso que nos apasiona ese discurso nos empieza hablar como si nosotros fuésemos su instrumento.
Somos hablados por discursos que muchas veces no digerimos muy bien, y de eso salgo algo raro, a medio camino.
La identidad para mí es un misterio.
Sé que no sería nada sin mi identidad. Pero por más que intente modificar cosas sigo sin poder modificar nada.
Es como si hiciera pactos que duran un tiempo.
Este post y el anterior me parecen geniales.
Hola
Gracias a todos.
Ale, gracias por tus palabras.
Esa noche con Prior en Córdoba fue realmente hard. Nunca antes lo había visto sudar tanto a Gustavo López.
Te mando un abrazo
Siciliano, Mabelit
De alguna manera u otra somos hablados por ciertos discursos. Discursos aliens que se infiltran en nuestro lenguaje y cambian el sentido de nuestras palabras.
Pero se trata, como bien decís, de un hibridaje.
Como dice Diego, Deleuze es de lo mas hablados. Y de los mas mutados, cosa que no le habría disgustado a francés.
Hay algo de la identidad que no manejamos, y esos pactos -la naturaleza de esos pactos- es una de las formas mas activas de nuestra vida.
Vuelvo a insistir
la dimensión del juego es fundamental.
Para que las identidades no se conviertan en un mero trámite, lo importante es generar distintos tipos de juegos.
La dimensión de lo lúdico es aquí fundamental.
El juego es el antioxidante de lo real.
En los juegos de la infancia nuestras identidades son móviles. Usamos las imágenes que consumimos sin empacho. Lo que vemos en el cine, en la tele, en los libros. Somos mutantes incesantes de la imaginación.
Todos los discursos fuertes están re-subjetivizados. Volvemos a darle forma a todo lo que nos habla.
Hola a todos
Considerar a la identidad un misterio es uno de los efectos más notorios de la mayéutica.
Nimbo
La identidad se vuelve muy fácilmente un trámite. Pero el juego también.
La política es el arte de modificar las reglas.
Tulsa, Dexter
McLuhan dijo alguna vez:
"pueden estar bastante seguros de que si vana existir los macluhanistas yo no seré uno de ellos. Sé que cualquiera que aprende algo lo aprenderá un poco distorsionado. Puedo imaginarme que tener discípulos se convertiría en una gran molestia".
Soy desconocedor del tema, pero quería preguntarle si usted cree realmente que las diversos roles adoptados en la red, son suficiente motivo para decir que no estamos controlados por un nº de terminal, o una cuenta de correo, que nos reconvierte otra vez en un identidad dura y "pesada" como usted dice?
Henry
¡¡Pero la distosión está rebuena!!
La distorsión es algo que se constituye como una nueva dimensión de lo dado.
Vos decías en un post antiguo que es algo que se suma como lo hace el sonido de un pedal.
Los discípulos siempre distorsionan.
Su función no debería ser retransmitir sino distorcionar.
La distorsión es ganancia.
La identidad siempre se conforma con algo exógeno.
Con un toque de la coyuntura.
Hola a todos
Henry
Hay muchas clases de identidades digitales que jamás producen síntesis.
Poco tienen que ver la identidad de un chat con otra de Second Lfe, Taringa! o de un blog o los mails.
Son los usos que se hacen de los programas los que determinan las estrategias de la identidad, más que el programa en sí.
Y estas identidades no compinten con nuestro estado unplugged.
Siemplemente porque actúan en el cyberespacio.
Así es, Ana.
La distirsión es una ganacia.
Es un tipo de transmisión.
Si no conocés su gramática (la gramática de la distirsión) el contacto que tendrás será leve.
Riqui
Recién me referí a la gramática de la distorsión. Reutilizando los términos, el contexto es parte de la sintaxis de la identidad.
Está diciendo que nuestras huellas digitales que vamos dejando por la red como rastros de trazabilidad sean vía chat, vía SL, vía blog, vía cualquier otro "uso del pograma", ¿no pueden ser identificadas por un algo/alguien, que conoce la identidad física del que teclea?.
Es decir, ¿usted cree sinceramente que esos roles digitalizados no son susceptibles de ser identificados bajo una identidad, por un controller que identifique esos rolles con un nº de ip o de acceso o de terminal y éste con un nombre real de una persona física?
Dicho de otro modo, ¿cree que no hay control sobre la multiplicidad de identidades que intentan fugar?
Henry
Henry
La identidad es un rito que siempre estuvo bajo control. Cambia el control, eso es todo.
Ahora bien: que estemos bajo control ¿qué tiene que ver con que tengamos muchas identidades y no una sola? Otros creen que es la misma identidad fragmentada y subfragmentada.
Preguntaría ¿cuál es el límite entre la computadora y nosotros?
¿Entre la red y nosotros?
Puede rastrearse un ordenador, un celular, un circuito, cierto software, y todo depende de nuestra pericia en la manipulación de ese programa, de cuanto intervengamos en él.
Nuestro límite es la capacidad de programación.
Accedemos a programas gratuitos en locutorios de cualquier ciudad del planeta, y sin embargo siempre dejamos pequeños rastros.
Como sea, preferimos estar siempre conectados, aunque sea intermitentemente.
El control seguirá ahí aún cuando nos desconectemos.
El planeta seguirá conectado.
Cuando usted se pregunta o me pregunta "Ahora bien: que estemos bajo control ¿qué tiene que ver con que tengamos muchas identidades y no una sola?"
Yo respondería, que entonces estará de acuerdo conmigo en que la fragmentación de la identidad no contribuye a escapar a ningún control. Sino que además permite un control invisible más efectivo sobre los individuos.
Entonces, le preguntaría yo ¿por qué tener que autofragmentarse si dicha operación de des-conciencia no contribuye a tener más libertad o menos control o más líneas de fuga? Pero si en cambio, contribuye a perder autoconciencia.
Henry
¿Perder autoconciencia?
¿Por fragmentación?
Perdón ¿qué clase de autoconciencia?
Cada cual haga su apuesta: prefiero a dispersión, la proliferación, la fugacidad.
¿El control es más efectivo en la dispersión?
No entiendo por qué. El control siempre distorsiona.
mira myy buen blog
me gustaria q pases por el mio:
rinconpotter.blogspot.com
GRACIAS!!!
Me pareció algo interesante y digno de analizar en cuanto a la formación de identidad:
http://www.enriquedans.com/2008/03/una-inteligencia-autonoma-de-cuatro-anos-en-sl.html
Abrazo, Rafael.
Es la máquina inventando a la máquina.
Un autómata digital.
Gracias por la info, Diego.
Dos jardines de infantes así y estamos todos fritos.
Nota
¿Qué razón puede tener alguien para dejar comentarios insistentemente bajo diferentes nombres y luego suprimirlos todos?
Esto sucede en varios posteos.
Ignoro la causa.
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