Si algo tuviera que ocupar hoy el sitio vacante de las vanguardias ¿qué sería? ¿Una elite de tipos que crearan un software revolucionario? ¿Un grupo minoritario que pudiera chequearlo antes que nadie imponiéndolo en la red?
Si hace un siglo atrás los vanguardistas de entonces se propusieron transformar la vida y las condiciones artísticas que el mundo conocía ¿no se continúa, de alguna forma, este anhelo en la irrupción progresiva y veloz de la web en nuestra cotidianeidad y en la mutación consecuente de tantos de nuestros hábitos?
Tiendo a creer que quienes detenten un sitio semejante al de aquellos vanguardistas históricos seguirán siendo esos que logren buenas batallas en la resemantización de contextos cada vez más múltiples y diferenciales. Porque una de las grandes guerras culturales seguramente será, siguiendo el juego de palabras, la resemantización de la web semántica. ¿Querés cambiar el mundo? Transformá una vez más los sentidos de la web.
Tim Berners-Lee: “En la próxima generación veremos grandes adelantos sobre el conocimiento del cerebro. Es tan excitante, la unión del rompecabezas genético de una persona para entender cómo se formó y cómo funciona. Pero no sólo son avances técnicos, sino que habrá cambios sociales basados en la tecnología. Cuando empezó Wikipedia, todo el mundo quería editar entradas. Ahora la comunidad Wikipedia busca construir una forma de autogobierno; una que le garantice más poder a unos que a otros. Ellos experimentan con varios modelos de decisión colectiva acerca de lo que es correcto”.
Esas guerras de poder se disparan en todas las direcciones y van generando sus pequeñas leyendas y cruzadas. Y en consecuencia, sus proliferantes mitologías. 
“Cada generación crea nuevos rituales”, dice D. A. Therrien, esa suerte de Bataille cibernético citado por Mark Dery. “Verdaderamente no hay ninguna diferencia entre creer en varios dioses y creer en varias tecnologías”. Si en la concepción de Roland Barthes un mito es un habla, un modo de significación, una forma, la web viene desplegando y contagiando nuevos imaginarios cuyas consecuencias aún desconocemos, pero que por lo pronto actúan como un tsunami que viene arrasando con todas las seguridades que garantizaban los géneros como sistemas normativos.
A su modo, cada género es una suerte de fijador narrativo, un barniz que vuelve más estáticos los códigos de percepción. Estamos atravesados por los géneros, que siguen estructurando nuestras narrativas de forma inconsciente. 
Cecilia Pavón señalaba y describía hace un tiempo cómo la música y cultura pop fueron fagocitadas por la web ¿no sucede lo mismo con lo poco que quedaba del carácter vanguardista? Los límites se vuelven cada vez más difusos. Los géneros aún siguen funcionando, pero de tan mutados cada vez es más difícil reconocerlos sin tentar a la nostalgia. El tsunami remixa todo a su paso, linkea dominios culturales que la división de saberes en la que fuimos educados jamás hubiera siquiera sospechado.
Es claro, la web no crea usuarios uniformes y globalizados sino miles y miles de tribus: la blogósfera y la galaxia-ritualidad fotolog dan cuenta de esto. Los 175.000 blogs que se crean por día según Technorati no son más que cúmulos tribales que trafican su economía de siempre remixados ritos.
Así es: cada una de estas tribus remixa su entorno analógico a partir de una práctica que comienza en la web desarrollando ambientes cada vez más anfibios. Cada tribu despliega una forma de utilizar culturalmente el software.
Se trata, por supuesto, de tribus infoxicadas. Jamás en ninguna otra época circuló entre una tribu tanta información. El tsunami de ininterrumpidos remixes va proponiendo otro paisaje, siempre saturado.
Michel Maffesoli: “Empleo expresamente la palabra saturación. Mi diferencia con Baudrillard, por ejemplo, es que para él se trata del fin de la política, como ha habido el fin de Dios o el fin del hombre. Yo prefiero la palabra “saturación” porque lo que me viene a la cabeza es la imagen de una saturación química. En química, cuando un aceite está saturado o el agua, sus distintas moléculas ya no pueden permanecer juntas y, por usura, por fatiga, se produce una separación. Pero esas mismas moléculas van a recomponer otro cuerpo.
La idea de la saturación es ésta: cesa una forma elaborada en los tres siglos anteriores, pero permanece en la piel el problema de vivir juntos. La idea de la saturación viene a demostrar cómo una forma de convivencia deja de valer, la maquinaria ya no funciona y, por tanto, hay que buscar otra forma de socialización. Éste es el problema, saber cuál va a ser este nuevo “estar juntos”. El signo de los tiempos ya no es el futuro, sino el presente, el carpe diem, el “aquí y ahora”. En consecuencia ya no hay esta movilización de derechas o de izquierdas para lograr una sociedad revolucionaria, o conservadora, o reformista. Hace años se trataba de apoyar un proceso orientado hacia el futuro, pero ahora está dirigido a disfrutar del “aquí y ahora”. Aquí es donde hay que encontrar palabras para describir la forma que está tomando la transformación de lo político y ante lo cual yo he propuesto la idea de lo doméstico, lo doméstico en el sentido del domus, la casa, el hacerse cargo de la casa común, el oikos griego. En mi opinión, la sensibilidad ecológica, no los partidos ecologistas, sino la sensibilidad ecológica general, será lo que reemplace a lo político. Es decir, en el fondo se tratará de hacerse cargo de la casa.”
Nadie lo duda, esta es una época definida en una nueva epistemología de contextos: la web extiende sus resignificaciones por fuera del marco digital, avanzando por zonas que hasta no hace mucho eran terreno privativo de lo analógico. Ese paisaje anfibio es hoy nuestro contexto.
Es decir, nuestra nueva casa.
PD: Otros remixes narrativos haciendo click acá.
Kamishibai
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"Los espectáculos tienen público de todas las edades aunque la convocatoria
infantil resulta determinante. "Deseamos alternar las funciones en espacios
c...
Hace 1 día


43 apostillas:
Hola Rafael
Me doy cuenta que a veces cuesta entender que nuestra casa y nosotros mismos estamos atravesados por la web, que lo atraviesa todo y modifica nuestro espacio.
Y no me refiero sólo al espacio físico sino a los demás espacios simbólicos que son nuestro mundo.
Muy buen post.
Gracias otra vez.
Hola Dexter
Tal cual. Todavía no ecualizamos del todo bien esa red multiexpandida que no deja de crecer y transformarse. Esa ecualización-remix que es el corazón de lo que llamo anfibiedad es un largo proceso que estamos aprendiendo a transitar.
Soy un fana de internet, pero a veces me pregunto si esta red nos erá también una trampa.
Nombrabas a Bifo en el post anterior y no puedo dejar de pensar que una vez mas nos estan limitando y vigilando.
Puede parecer muy perverso, pero la invención de ciertas libertades a veces es la mayor de tras trampas.
Hey, que bueno
Somos la web, somos un tsunami
somos los bárbaros que ingresan en el mundo y lo expanden
somos cuatro pelotudos que nos creemos dios y está genial
somos los bits que recorren tu cabeza
somos lo que ni sabemos
pero el post está de puta madre
Cippo, capo
Hola Cippolini
Lo político redefinido en sus elementos resulta muy poético, o muy teórico.
Pero después viene el puntero activista y no tiene nada de vitual.
Las políticas de internet poco se parecen a la política de los diarios.
Hola Saba
Como dice un amigo, muchas veces las paranoia es de lo más sabia.
Nos ayuda a estar alertas.
Este alerta es un buen motor.
Hola Gang Tinianov
Vivimos estos cambios como podemos.
Nos vamos adaptando, y descubriendo que muchos de estos síntomas los teníamos desde hace mucho.
Desde lecturas tan dispares como Serrés o Lúpin.
Desde nuestras viejas y queridas CPU de los noventas tempranos (con sus monitores hércules monocromos) a lecturas no lineales que siempre reconocimos como nuestro para nada secreto ADN.
G.
Traducciones y diferencias.
El mundo físico no es el mundo virtual. Pero, ya sabemos, ambos son salvajemente reales.
Muy bueno el posteo.
Yo la verdad que entiendo que vivimos en una vanguardia biológica constante.
La creación de medicamentos nos ha permitido prolongar nuestra existencia sobre las demás especies naturales.
Modificamos y ultrajamos no solo el medio ambiente, sino nuestro medio orgánico a través de mecanismos de índole tecnológico o urbano.
Una pc, un tatuaje, un grafiti es parte de lo mismo. La cultura humana avanza sobre la destrucción atómica permanente.
Tal vez lo más vanguardista (fuera de lo biológico) sea no hacer absolutamente nada. No "alimentar" al espacio-tiempo que nos rodea y penetra.
Te felicito.
Cuando gustes te espero en mi ático.
Y te tengo que dar la copia del documental de D.Martínez.
Abrazo,
Vul
Holiii!!
A veces pienso sobre en qué lugar de mi vida ubico a la web.
No lo sé. Está ahí pero no sé de qué manera.
Pero tampoco sé de qué manera está ahí mi cama, por decirte algo. Y es otra cosa reimportante.
Está claro que pasamos mucho tiempo en ese mundo de formas que está dentro del monitor.
Creo que todo el tiempo vamos modificando esa relación.
Preciosas las imágenes.
Ese amanecer me mató.
Otro planeta azul!!
Internet es un lenguaje que ya invadió nuestros lenguajes. No está más allá ni más acá. Está adentro.
Mi casa tiene internet.
Es algo que me llega.
Un rumor.
Lo escucho.
Hago algo con eso.
Y ya.
Hola Vul
Ese tráfico anfibio multiforme es de lo que más me interesa.
"Una pc, un tatuaje, un grafiti es parte de lo mismo. La cultura humana avanza sobre la destrucción atómica permanente."
Tráfico ininterrumpido. Constelaciones de diferentes grados de densidad.
Pasaré por tu ático.
Tengo muchas ganas de ver el documental de Darío.
Nos vemos pronto.
Un abrazo.
Hola Ana
De esa oscilación se trata.
Internet, en muchos de nosotros, va desplazándose en nuestra topología personal. No es un punto fijo, todo lo contrario.
Besos.
Gerardo:
Definitivamente, estoy muy de acuerdo.
Temo:
Bella imagen.
Como el mar que ingresa por a ventana y lo invade todo.
Bravo, Rafael
Bravo por ambos posts.
Gracias por la edición que hiciste de nuestra charla.
¡Me mejoraste!
La paranoia será sabia, pero también es imbancable.
Sobre todo en los demás.
Salvo cuando es contagiosa!
Hola Napo
Nada de eso.
Tengo todavía más material de esa charla y lo seguiré publicando.
Está buenísimo.
Un abrazo
Saba
Modelar nuestra paranoia es uno de los mayores desafío que nos hace la cultura en la que vivimos.
Ya lo dijo Robert Fripp hace cuarenta años.
Creo que el principal problema que tenemos, es que seguimos programados, en mayor o menor medida con valores y maneras muy de la era moderna.
Lo peor es que ni advertimos, muchas veces, su influencia en nosotros.
Y en lo social, quienes toman decisiones importantes, siguen anclados a valores muy del siglo pasado, sin entender nada, del presente de internet, ni que hablar del futuro.
Algo así postié hoy en mi blog, aunque más con el foco en el individuo creativo cómo alternativa superadora, post que enlazo a este, pues me parece bastante relacionado.
Saludos
El paso del futuro al hoy & ahora tiene que ver con el lento perecer de la ci-fi. Ya no hay interes por el devenir: the future is now. La ci-fi paso a ser thriller a là Crichton, novela con toques seudocientíficos.
Se viene post sobre el tema.
La red no es lo mismo que hace unos pocos años. Se trata de un cambio constante que incluye nuevo software, más potencia de hard y otras teorías. Todo mezclado. Lo bueno de la red es que cada tanto viene una nueva tendencia y se apodera de sus simbologías y metáforas. La web 2.0 fue eso.
Hola Neocoach
Es verdad que el siglo XX sigue gravitando sobre nosotros. No sé que clase de siglo XX será a estas alturas, pero sigue siendo parte de aquello. Los límites en este sentido no pueden sino ser difusos.
El mismo anhelo de algo nuevo para nuestras vidas también es muy siglo XX. Necesitamos saber que somos agentes de cambio. Que estamos inaugurando otra cosa. Veremos cómo nos tratan las narrativas del futuro.
Hola Sebas
Es un tema interesantísimo. Las radiografías sobre los efectos de la declinación de la ciencia ficción. Es que aquellos diseños de hace varias décadas no son sino esto que estamos viviendo. Estos desajustes son los que entendemos como inclinación o caída del género.
La seguimos.
Mol
Las narrativas seguirán siendo inestables. Sobre todo porque existe la idea de que generarle un pasado a internet, una tradición, es algo muy complejo sino imposible. Como sea, mientras esta distancia se extienda no habrá narrativa que se imponga tanto sobre otras.
Hola Rafael
Es un disparate pero pienso la web como un sitcom.
Cada día un nuevo y monstruosamente gigantesco capítulo.
Como sucede con los sitcom, después nos acordamos de pocas cosas.
Pero estuvimos conectadísimos un buen rato.
Una casa red es una imagen impactante.
Otra idea del espacio.
Vivimos en una casa eléctrica.
Una metáfora perfecta de nuestro sistema nervioso.
La red te atrapa.
Esa es su significación histórica.
Nos envuelve y aprisiona.
Hola Dexter
Un sitcom en el cual no sólo somos espectadores, sino en el cual circulamos.
Seguirá en discusión la forma en que lo hacemos.
Nimbo
Tengo la sensación de que todavía nos debemos, culturalmente, más y mejores metáforas para nuestro sistema nervioso.
No lo conocemos tanto como nos gustaría.
Kato
Depende de tu tamaño.
Ya sabemos que una red se compone, en un 98,5%, de agujeros.
Muchas veces nos preguntamos qué espacio ocupa en nuestra vida internet, que precisamente es algo intangible.
Y nos damos cuenta que es un espacio de signos, símbolos e historias. Y también de canal. De algo que va, viene, trae y lleva.
Me aburre mucho el vocabulario de la red.
Si lo decimos de otra forma suena mejor.
Tenemos altos porcentajes de vocabulario web mezclado con teoría francesa. Eso también es un remix porque los franceses nunca han sido demasiado tecnófilos, en realidad todo lo contrario.
Es como si en esos conjuntos encontráramos mucho de lo que necesitamos.
Como dice Temo, para mí la web siempre es exterior. Me conecta, sí, pero no me atraviesa. Soy la punta de un cable, no un lugar intermedio.
Mi casa es un lugar a donde llega la red, pero no es la red.
Hola Temo
Es un vocabulario de época, como cualquier otro. A medida que los entornos varíen también mutará el glosario.
Puede que en muchos casos internet sea algo intangible, pero no lo es en absoluto en la proliferación de imágenes-entornos y en tanto modifica nuestros hábitos. Estar sentados frente a una pantalla no es algo intangible.
Hola Bondage Marta
En realidad, la teoría trancesa se convirtió en una suerte de lingua franca, de idioma global al menos en ciertos ámbitos: las artes, las ciencias sociales y algunos sectores de las tecnoculturas. Lo mismo que le decía a Temo, son hablas que circulan un tiempo, hasta que son remplazadas por otras.
Charo
Se trata de una sensación, de una percepción de ambiente, ya que el mundo hoy es wi fi. Incluso en las zonas en las cuales el wi fi no existe.
Vivimos conectados incluso cuando no estamos conectados.
Hola Rafael,
Hay mucha poética en estos posteos. Vengo del lado B:
"El triunfo de la ilusión del narrador es el fin de cualquier intento de escapar al triunfo final de la tecnología"
Recordé haber leído una crítica que decía respecto a una muestra de artes visuales, "(...)los brillos de tecnología llegan a opacar la poesía" Esa frase me disparó pensamientos sobre un imaginario que asocia el término tecnología a no-sensible, "mecánico", apoético, (nada más alejado). Quizás se deba al recorte que se hace del término. En tu post del lado A, establecés relaciones entre conformación de géneros, formatos, movimientos, resemantizaciones y tecnología... y sí, pienso que ésta palabra posee una enorme amplitud. La rueda, la imprenta, el óleo, ¿hubiese sido posible la revolución del renacimiento sin la invensión de éste material pictórico y la tabla como soporte material trasladable? Y la lista sería infinita. Justamente comencé hace poco a leer una publicación online (a la que llegúe un poco aleatoriamente) que colgué en mi blog, "Intersecciones - La música en la cultura electro-digital"
Te dejo un fragmento:
"Michel Chion comienza su libro “El Arte de los Sonidos Fijados” proponiendo al lector imaginarse que escucha, “confortablemente instalado en su sillón”, la versión de 1954, de Miles
Davis en disco compacto de “It never entered my mind”. A continuación subraya la particularidad del jazz como una música basada en la improvisación y el hecho de que, al grabar la pieza, el músico toca sabiéndose grabado, sabiendo que “trazaba el sonido sobre un soporte, como un dibujante puede hacer un trazo sobre un papel”.
“Ignoramos si los historiadores y los críticos, y los jazzman
mismos conceden importancia al hecho de que el nacimiento del jazz es contemporáneo de la llegada del sonido fijado.
Pero estamos convencidos de que si maestros como Miles Davis han podido crear un sonido tal, es porque hubo el advenimiento de lo que se puede denominar, con preferencia a grabación, la sono-fijación. La cual comporta para
el músico una doble consecuencia: primeramente le permite, no ya volver a escucharse, sino simplemente escucharse, oírse desde el exterior, de una manera disociada de su propio gesto emisor de sonido, lo que hasta el momento le estaba prohibido. Y por otra parte fija su creación en un
soporte. Dos datos que revolucionan el trabajo y la técnica del intérprete, tal como el cinematógrafo ha cambiado la
naturaleza del trabajo del actor.
Sin contar que la sono-fijación le permite oír a sus colegas
de todos los países. Globalmente, la grabación de sonidos ha tenido entonces consecuencias positivas, y no solamente los efectos industrializantes que es corriente ver denunciar acerca de ella”.
Las movilidades e intersecciones que propone las tecnologías hoy creo que tienen mucho que ver con ésto de las mutaciones genéricas.
Besos
La casa es la cabeza.
La red también está en la cabeza.
Me encantó el post.
Hola Fabiana
El soporte es fundamental. La relación soporte / contexto se cierra cada vez más -a la vez que alcanza nuevas cimas- y en todos los casos la tecnología es parte sustancial de ambos.
Cuando Thurston Moore de Sonic Youth insiste con los cassettes, no se trata sólo de nostalgia.
La web es un soporte clave en nuestras vidas. Tal como citás, tanto el jazz como el rock y también el tango, solo por citar géneros que nos son cercanos, fueron modelados por el soporte, mal que les pese a algunos puristas.
Como dice Temo, la cuestión es saber dónde situamos a la tecnología, en que parte del imaginario.
Besos para vos
Sweet Day
De eso hablamos.
De ese límite de soporte.
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