Vivimos en una época de gigantesco redireccionamiento crítico. Como nunca, compartir información es ofrecerle un giro, situarla en otro espacio, exhibirla en un contexto diferente aunque siempre personalizado. 
La red es eso: un esquema de redireccionamientos ininterrumpidos e instantáneos, de producción de distorsiones customizadas. Tomemos como ejemplo a Wimbledon, el blog de Guillermo Piro, que varias veces al día ofrece un menú del estado del mundo en infinitos destellos, que no son sino lecturas pormenorizadas. Nabokoviano, Piro conoce la lección: no existe mejor política que la del detalle. Nuestra memoria ya no es la que era.
Ésta, durante siglos, fue una subespecie de la imaginación. Cada vez que se insinuaba un vacío de información, rápidamente se diseñaba una alternativa de suplantación. Fue el extenso reinado de la imaginación-sustituto.
Aún principios de los ochenta, cuando una película dejaba de exhibirse en cines, se reducía su disponibilidad a un grado mínimo: dependíamos de los cineclubs y de los tiempos lentísimos de las programaciones de televisión. El espacio de la imaginación-recuerdo era gigantesco porque no había con qué confrontar. Lo que habías visto se modificaba automáticamente por tu imaginación. Conseguir la información adecuada implicaba esfuerzos enormes.
Los surrealistas debieron inventar a Lautreámont: demasiado poco se sabía del Conde uruguayo al que consideraban una suerte de aparición y por sobre todo, como no se tenía ninguna imagen suya, muy pronto comenzaron a imaginar su fisonomía. Los pintores del grupo hicieron sus versiones conjeturales. La distancia memorización-adivinación era insignificante. Dalí construyó su industria en este enlace.
Claro, era todo lo contrario a una excepción. Hasta finales del siglo XIX las pinturas, dibujos, esculturas y escritos velaban por la memoria de nuestra visualidad. Es imposible escindir la historia de las artes visuales o la narrativa de su función de registro, de almacenamiento, de preservación. La ficción era un tipo diferente de campo de batalla. Hoy, la ficción se entromete en el registro como juego de distorsiones. La ficción es el photoshop de lo real.
Jamás conocimos vacíos de información puros. Enseguida, y no sólo por horror vacui, la imaginación planteaba múltiples alternativas de suplantación, al punto que una cultura se definía por la potencia de sus reemplazos. Aún lo sigue haciendo, claro, pero su marco de acción se ve por demás reducido. La imaginación sigue siendo una forma de conocimiento, de las más intensas, pero su régimen ya no es el mismo. Hace rato que la imaginación habita el redireccionamiento, volviéndose así eficazmente operativa. Y es que hay cierta memoria imaginativa que cayó en default mientras que su virtud conectiva y su articulación de exceso de visión gozan de la mejor salud. 
Si existe hoy un ejercicio curatorial este funciona sobre la base de redireccionamientos. Pienso una vez más en Convi (Mónica Heller, Esteban de Alzaa), quienes hace rato ofician de minuciosos antólogos. Si la materia de la historiografía es el pasado clausurado y sus efectos, el de los redireccionamientos curatoriales que practica Convi pone entre paréntesis cualquier clausura: la relativiza. Conforme a nuestros tiempos, multiplican las funciones de uso de de esos pasados. Los ponen a funcionar de otra forma.
Fue una de los mejores saldos de la cultura rock de los noventa (cuando todavía existía, aunque debilitado, algo que se llamaba cultura rock): el abrupto y tan feliz fin del modernismo darwinista de los ochentas. Con Fernando García recordábamos ayer cuando, en la década de la nefasta guerra de Malvinas vendimos nuestros discos de los setentas porque se los había decretado definitivamente out. Todavía no entiendo cómo pudimos aceptar que si escuchabas a Sumo no podías volver a La Pesada del Rock, que Talking Heads podía relegar a Led Zeppelin. ¿Lo creímos realmente?
El espejismo de esa tan aburrida idea de lo nuevo, por suerte, duró muy poco. Kurt Cobain vino a decirnos que hubiera adorado ser uno de los fans que ilustraban la cubierta del mejor live de Kiss, que Aerosmith era parte de su ADN tanto como Pixies. Con respecto a Kiss, Dino Bruzzone también exploró su memoria afectiva internándose en ese imaginario. Así como fue Peter Burke quien dijo: cada nueva generación de historiadores debe volver a reescribir la historia.
La infoxicación nunca fue un efecto de la disponibilidad desmesurada, de no saber qué elegir o como seleccionar, sino de los pormenores de la urgencia. De la digestión: ¿por qué necesitamos metabolizar todo tan rápido?
Los pasados llevan su tiempo. Ni que hablar los presentes. 
Que maravillosa sensación saber que nada es para siempre, que lo universal es sólo una idea y que los rastros de toda esa provisoriedad pueden emocionarnos cuando deseamos.
Claro, ya no es aquel pasado. Es otra materia. Las coyunturas de entonces quedaron momificadas y el presente linkea las nuevas audiciones y visiones con experiencias y un estado del mundo que entonces ni prefigurábamos.
¿Qué sobre la recuperación del pasado reina un nuevo mercado? Claro. Un mercado de disponibilidad que usando –por ejemplo- Youtube sólo conoce el gasto de la conexión.
Hace muchos siglos que el pasado personal, restringido a la construcción más o menos voluntaria de una subjetividad se confronta al pasado-archivo, que en tanto ajenos son también pasados electivos como impuestos.
Quería llegar a este punto: el índice de caducidad, de clausura, es cada vez más personal. Los pasados-archivo (todos los pasados disponibles) progresivamente dependen más del control de la experiencia personal. Por lo cual el tiempo público (compartido) resulta cada día menos homogéneo y no deja de asemejar a un inmenso collage de elecciones individuales. A más disponibilidad de pasado-archivo, más fragmentario el collage. Más política del detalle.
Nada ya fue del todo.
Y sin embargo ya nada será como antes.
Ni siquiera el pasado.
Qué bendición.
Kamishibai
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"Los espectáculos tienen público de todas las edades aunque la convocatoria
infantil resulta determinante. "Deseamos alternar las funciones en espacios
c...
Hace 1 día


77 apostillas:
Es importante generar focos de amnesia programática. avanzar en el borrado de datos. El disco rígido de la computadora es un buen ejemplo. Enseguida se llena de elementos (de música bajada que ya sabemos de memoria, de videos horribles, de programas que rara vez usamos) transformándose en un mueble repleto de recursos innecesarios.
Cuando acumulamos, a algo tememos.
Hola
Leyéndote da la impresión de que los archivos explotaron e invadieron el mundo.
O que de pronto descubrimos que el universo es un museo que podemos usar como parque de diversiones.
Después también pienso que los cementerios son una forma de clasificación de inmovilidad.
Hola Temo, Mol
Alivianar datos es una actitud saludable, pero eso no disminuye la infoxicación. La amnesia también necesita de energías.
Por otra parte, me interesa más el momento previo, cuando nos enfrentamos a esa inmensa memoria ajena que está a nuestra disponibilidad. Cómo dialogamos con una memoria repleta.
Todo crece, Mol.
Vivimos en una época que es más lo que permanece que lo que desaparece. Al menos en términos de información. Se nos va la vida buscando utilidades para aquello que almacenamos.
Hay algo que me gusta de cómo pensás y es que generás un esquema que se traslada hacia el pasado.
Esa incorporación del pasado me parece clave porque no es el presente el gran momento ni la nostalgia de "aquello fue mejor".
Excelente post.
Con internet vivimos varios presentes simultáneos.
Y hay quienes ni se dan cuenta!
Holiiiii!!
Es muy loco, porque muchos creen que es el oc�ano el que creci� y no se dan cuenta que en realidad es que sus ojos ven mas lejos.
Es adorable que pienses que las nuevas tecnologías nos reconcilian con el pasado sin que desde hoy tengamos que ser indulgentes con lo que ya pasó.
Kisses!!
Tenemos incorporada una noción de archivo que en verdad es un orden del mundo. Los archivos proponen una ubicación de los elementos y las experiencias.
¿El detalle siempre es caprichoso?
¿Siempre es subjetivo?
Juaaaaaaaaaaaa
Mejor el cerebro quemado.
Menos pasado, menos todo.
Y viva la joda!
Hola Cippo
Hace mucho que no leía tu blog y cada vez está mejor.
Saludos.
Hola a todos, gracias una vez mas
Hu
Por demasiadas razones que no vienen al caso (¿o sí?) sobredimensionamos pasados y futuros. Apocalípticos, integrados, siempre hubo partidarios de un estado de tiempo en disfavor de otros.
No es nada alentador, por cierto.
Hola Dexter
Sí, coincido plenamente.
Pero hay ciertos tabúes que siguen elogiando una represión de este síntoma.
La imaginación ya no es sustituto, sino, parafraseando y por que no desvirtuando a Bunz: adición. Y siguiéndote a vos, diría: una adición del detalle. Del detalle photoshopeado, tuneado, personalizado.
La dispoibilidad crea un espacio omnipresente y ubicuo para nuestro yo. Me pregunto, ¿si podemos decir que en el principio fue el software, podemos decir que al final seremos dios? ¿Seremos, como dice Bataille, profundamente religiosos?
Abrazo, Rafael.
Ana
Es en lo que insisto: como decía Eliot, estamos viendo algo muy parecido con ojos muy distintos.
En cuanto a las nuevas tecnologías, depende de cómo las poetices. Hay mucha resistencia a hurgar en las poéticas de la informática, por ejemplo.
Se hace todo el tiempo pero con un disimulo que es por demás gracioso.
G.
Sí, cada auchivo es un diagrama del mundo.
Todo archivo es una manifestación política.
Un grado de acción.
Nimbo
El detalle es un reconocimiento de la subjetividad.
También el capricho.
Aunque después se socialice.
La imaginación ya no es sustituto, sino, parafraseando y por que no desvirtuando a Bunz: adición. Y siguiéndote a vos, diría: una adición del detalle. Del detalle photoshopeado, tuneado, personalizado.
La dispoibilidad crea un espacio omnipresente y ubicuo para nuestro yo. Me pregunto, ¿si podemos decir que en el principio fue el software, podemos decir que al final seremos dios? ¿Seremos, como dijo Bataille, profundamente religiosos?
Abrazo, Rafael.
Muchas gracias Pepe y Martha por sus comentarios.
Hola Diego
Por suerte no tenemos idea de qué será al final.
Religiosos somos siempre, incluso en nuestro ateísmo. No necesariamente en el estilo batailleano.
La disponibilidad desmesurada nos multiplica: estamos aprendiendo a interactuar con cierto tipo de infoxicación.
Gracias por el comentario.
Otro abrazo para vos.
Los ochentas y noventas acabaron con la cultura rock.
A diferencia de el ultimo comentario, creo que los 80 y los 90 le dieron vida al rock.
Si bien fue la epoca mas glamorosa y pop, eso nos da la pauta que si en 20 años el rock no fue muy bueno y siguio viviendo, tambien nos apareja que por mas que no salgan cosas nuevas vivira mucho mas.
Saludos
¿Qué será la cultura rock?
Si es lo que produce la industria, es una operación de mercado.
Si es lo que a nosotros nos pasa, es parte de nuestras elecciones.
Todo el tiempo generamos archivos.
Lo hacemos con la computadora pero también con la cabeza. Archivamos elementos sin saber bien por qué, capturamos.
Me sucede sorprenderme con mi capacidad de almacenamiento.
Aunque esa información me llega siempre después.
¿rock y pop es lo mismo?
Duda existencial.
Todos tenemos archivos, pero nos definimos en cómo los utilizamos.
Hola a todos
Una vez más, gracias por sus comentarios.
Londro, Bobero, Ana
La cultura rock implica una toma de posición. Aún hoy sigue siendo clara, por mas que en los setentas (y sesentas) era muy clara.
Toma de posición por ciertos modelos (bastante plurales, por cierto) de elección estética y formas de vida.
También creo que sigue viva, pero jamás de la misma forma (por suerte). No creo que la música de estas últimas décadas sea peor, todo lo contrario.
Creo que el viejo mainstream es insostenible.
Temo
Son partes de una misma dimensión.
Por favor, no reduzcamos el pop a un tipo de música.
Re, Charo
Es una buena forma de plantearlo: nadie no tiene archivos.
Muy bueno el reportaje en Tejiendo redes.
Hola Rafael!
Lo que contas sobre la relacion Cobain / Kiss / Aerosmith / Pixies, lo puedo aplicar en mi vida a los Carpenters: tuvieron que venir los Sonic Youth y American Music Club (a propósito, ¡que bueno su disco 2008!) para que tuviera que salir a reponer mis viejos K7 de Karen en Greatest Hits láser!
Un abrazo!
Hola Rafael!
Lo que contas sobre la relacion Cobain / Kiss / Aerosmith / Pixies, lo puedo aplicar en mi vida a los Carpenters: tuvieron que venir los Sonic Youth y American Music Club (a propósito, ¡que bueno su disco 2008!) para que tuviera que salir a reponer mis viejos K7 de Karen en Greatest Hits láser!
Un abrazo!
Me encanta tu ataque a la clausura.
Nunca hay que decir adiós de forma definitiva.
Posiblemente estemos hablando de otro estado de clausura, pero clausura al fin.
Habría que revisar.
Hola chicos
Gracias por sus comentarios
Dexter, me alegro que te haya gustado.
Pablo,
nada mejor que revisar una y otra vez nuestras genealogías; nuestro ránking preferencial por suerte aún percibe mutaciones importantes.
Aquel viejo homenaje a Los Carpenters es maravilloso.
Romito, G.
Por qué no?
Acometeremos una taxonomía de clausuras a la brevedad.
Un aspecto es clave en todo esto que es la velocidad y choque-impacto entre archivos.
Porque cuando la información es tanta y está redireccionada por tantos actores invariablemente se producen increíbles accidentes de tráfico.
Las revistas de rock nos dan un buen panorama del estado de la cultura rock.
Esta década le proporcionó al revisionismo de los 90 la sobreabundancia propia de internet.
Los 2000 en este sentido son una radicalización de los 90.
Está bueno aprovechar la ambigüedad terminológica entre archivo como pieza autónoma de software, por ej. un archivo excel y clasificación como ordenamiento.
Volviendo al detalle
¿Esxiste una forma específica de clasificarlos?
Hola a todos
Gracias otra vez por sus comentarios
Gianni
La competencia entre archivos conoce de grandes pactos y guerras salvajes, muchas veces articuladas en los desconocimientos e ignorancias mutuos.
Tiendo a pensar que una no muy agradable ¿evolución? de cierta noción de trabajo de campo contribuyó mucho al aislamiento de estos pobres reinos.
Maneco, totalmente de acuerdo
El gran cambio es de soporte: de CD al iPod y al rígido de las computadoras.
Dexter
De hecho lo hacemos, aunque no del todo de una forma sistemática.
Al igual de lo que decía Gianni, deberíamos pensar una vialidad archivística en tiempos de cyberespacio donde las circulaciones darían cuenta todo el tiempo de esa ambigüedad.
Nimbo
Que yo recuerde no.
¿Ponemos manos a la obra?
Todo archivo es imperativo.
Marca una sola dirección y la imprime indeleblemente.
(Noción acumulativa).
(Noción digital)
Todo archivo puede infectarse.
La idea de archivo impone una idea de pasado.
Un post excelente.
Excelente.
Hola Cippolini
Simplemente quería agregar una cosa.
Lo que se clausura no es un pasado sino una idea de orden del pasado.
El post es muy bueno.
Felicitaciones.
Hola Trashermaster
Un archivo preserva y presenta una idea de orden. La noción de archivo no debería ser hegemónica.
Por otra parte, aún no digitales, los archivos tienen su vida útil y discuten EN la escena de un momento dado.
Abdul
Estamos de acuerdo con al diferencia.
Gracias Graz.
Holi de nuevo
¿¿Qué es un nuevo soporte??
A veces me cuesta saber cuáles son los líimites de ellos.
¿¿Existen archivos construidos desde el desorden??
No puedo imaginar una cultura rock por fuera de la experiencia personal. Para mi es leer determinadas revistas, ir a determinados recitales, escuchar algunos discos y discutir algunos temas, además de adoptar algunas modas. O sea, algo siempre personalizable.
Hola Rafael
Redireccionar lo ajeno?
También lo propio?
Precioso post.
Hola de nuevo
Decir que la ficción es el photoshop de la real no es un poco reductivo con el concepto de ficción?
Hola a todos, una vez mas
Hola Ana
Soporte es un estado de materia estandarizado. Una forma de base que es común a muchas alternativas de trabajo.
Creo conveniente no cerrar ese concepto, sino utilizarlo con cierta moderación.
El desorden es un orden no consignado de antemano o la imputación de imposibilidad de ese orden. Sin idea previa del orden no sería posible pensar su negativo.
Pedro
Así es.
Estamos hablando exactamente de la sobrevivencia de esas costumbres/conductas.
De qué tienen de vivo hoy.
Gracias Loba
Redireccionar cualquier archivo, no importa de quién.
G.
Claro que sí.
Es sólo sealar un detalle de un estado actual.
¿La cultura rock no es también un tipo de orden?
¿Un grupo de reglas?
Me gustaría pensar que el desorden no es exactamente lo contrario del orden.
Pero no se me ocurre cómo.
Hola chicos
Temo
Diría que la cultura rock más que orden o desorden es un conjunto de percepciones y una determinación del gusto.
Martín
Quizás encuentres algo por allí.
Qué bendición.
Pero también bendito el que puede ver a través del detalle: será suyo el reino de la información.
Por cierto, información y detalle son un muy curioso par.
muy bueno...
pienso mucho en todo eso
Una vez que mueren, las cosas muertas nunca mueren.
estoy leyendo ubik. una psiquica tiene raptado a un grupo de contrapsiquicos en una dimension en que las cosas vuelven del pasado. los cigarrillos se desintegran y la leche esta cortada.
Kiss alive!!!!!!!!
En serio Cobain dijo eso? Yo noqueria ser Paul Stanley, queria ser uno de los dos chicos que tenian la bandera en el pasillo del teatro.
No hay algo increible emn la coreografia de los kisses en la tapa,me da un post-gótico flúo!!!!
opio
Hola Mateo, hola Opio
Gracias por sus comentarios
Mateo, Ubik es genial.
En uno de los comentarios al posteo siguiente Jotapé recuerda una frase de Virilio sobre los gérmenes de retroceso.
La novela de Dick es un ejemplo acabado de esto.
Hola Opio
Vos sabés, Kiss es un atractor: como otras tantas otras mitologías absorve deseos de los mas heterogéneos.
Y coincido: también quería sostener la bandera en el otro extremo del pasillo.
Siempre fascinado, claro.
Ahora, no hay algo muy muy pictorico en esa foto!!!!!!
Sí, absolutamente.
Pero está reforzado, en este caso, con saturación casera de photoshop. Alteré sus valores cromáticos y el resultado se enfatiza.
Pero es cierto, ya de por sí la imagen parece un Gericaux.
Cuando mencionas la politica del detalle me viene a la mente la idea de nicho y larga cola que plantea el ex editor de Wired, Chris Anderson, en "The Long Tail".
La ficcion no es el photoshop, sino el Paint. El photoshop de lo real son los diarios y las revistas, que maquillan aquello que SI VEMOS de todo lo que ocurre.
Esta politica del detalle es lo que Veron llama el espesor de lo real... cada vez mas espeso, che, como guiso de fin de mes: le pones lo que encontras.
creo que hay un redireccionamiento cultural, donde la comunicaci�n es fundamental y los tiempos han variado. No queda espacio para el vac�o, todo se llena de una u otra forma y las "conexiones" humanas se hacen a trav�s de estos espacios virtuales.
Me parece que estos espacios, a su vez, no dejan de ser espacios para el arte.
Gracias por hacer de este blog, algo realmente interesante.
Eliana.
Ojal� pudieras visitar algo de lo que yo escribo.
www.elyartec.blogspot.com
www.elycosmetica.blogspot.com
www,digitaccion.blogspot.com
Y si te gusta el arte de escribir, entre ellos, la poes�a, no dejes de leer el blog de un escritor de nuestra provincia de Buenos Aires, y a quien conoc� por este medio: www.lamaquinadelosespejos.blogspot.com
Eliana
Hola Sebas
Me dejás pensando con el binomio Nabokov/Anderson
Nabokov piensa al detalle como la parte mas brillante de un todo.
Anderson piensa en la oferta de la diversidad. En este sentido, el ruso es mas universalista, mientras que Anderson es fatalmente multicultural. Dos especies de multiplicidades y de pequeñas unidades.
Photoshop / Paint: es la diferencia entre dibujo y fotografía, al fin de cuentas. Y cuando pensé el texto lo que tenía en la cabeza eran precisamente fotografías. Es una intervención diferente de la subjetividad.
También podría ser paint, pero necesitaría revolver en otros ejemplos.
Pienso en la sopa de Verón. Qué buen ejemplo.
Hola Eliana
El tema del horror vacui es una constante. Vivimos interpelados por esa sensación.
Muchas gracias por tus links.
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